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2 de mayo de 2013

Una tostada del Mono político para el desayuno de hoy.

"La CIA, sí. En su libro The World Factbook, donde recoge su visión de los países del mundo, la central de inteligencia estadounidense ha incluido a los indignados entre los “grupos de presión” de España, junto a los sindicatos, la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), la Iglesia y los “intereses empresariales e inmobiliarios”.

"Lo hace en estos términos:

Movimiento de protesta 15-M o 15 de Mayo, también conocido como los Indignados (una asociación laxa de organizaciones de base que aboga por un mayor control y transparencia en la política española, más justicia social y creación de trabajo).
"Una descripción aséptica, hasta elogiosa si cabe, muy alejada de los insultos que algunos han utilizado en territorio español para describir el mismo fenómeno."

Tarea: Revisar las iniciativas parlamentarias y los editoriales que desde hace dos años respaldan "los intereses empresariales e inmobiliarios".

1.- Compárense con las atribuibles al "grupo de presión del 15M".

2.- Repasen también el listado de apoyos de la opinión pública a los siguientes grupos de presión listados por la Wikipedia:
Podemos considerar como grupos de presión a las siguientes instituciones o tipo de instituciones:

6 de febrero de 2013

‘Strike Debt Manifesto’), lanzado por el movimiento #Occupy de EE.UU. 

Debemos transformar nuestro fracasado sistema económico que empobrece a millones de personas a la vez que destruye el ecosistema. Usemos tácticas de apoyo mutuo y planes de rescate ciudadano para salvar a las personas del endeudamiento |1|. Necesitamos redes y organizaciones vigorosas para una huelga de deuda. Por la abolición de la deuda existente, para reconstruir una sociedad justa donde nos debamos a nosotras mismas lazos de reciprocidad. El 99% se ve forzado a la deuda contraída por el pago de necesidades básicas como la educación, la vivienda y la sanidad, de la que el 1% se beneficia. Nos hemos dejado oprimir por encima de nuestras posibilidades. Somos una ciudadanía en quiebra de personas hipotecadas, docentes, estudiantes, familias. Pero no pagaremos porque no debemos. No debemos nada a los bancos. Nos debemos a nosotras mismas.

Los argumentos básicos para una huelga de deuda son los siguientes:
 
1. ‘YOU ARE NOT A LOAN’. NI ESTÁS SOLA NI TU VIDA ES UN PRÉSTAMO
 
La deuda no es personal, es política. Nos aisla, aterroriza y somete. El miedo a la insolvencia impide desafiar la deuda públicamente. El sistema de individualización de la deuda es inmoral. Es una forma de esclavitud. Se nos fuerza a pagar deudas infinitamente y se nos
avergüenza cuando no podemos afrontarlas. Hemos de vender el tiempo y el alma para conseguir trabajos que no queremos tan sólo para poder pagar los intereses al banco. Ahora que la deuda está descontrolada, ya hay quienes nos avergonzamos de endeudar a otros. A los profesionales de cualquier tipo se nos convierte en instrumentos para atraer más víctimas hacia los tiburones de la deuda. Una huelga de deuda es una huelga de miedo para superar la vergüenza y poner fin al aislamiento. Cuando hacemos huelga a la deuda lo hacemos juntas, creando la posibilidad de imaginarnos como colectividades no reductibles al cálculo numérico. No abdicamos de nuestras responsabilidades. Al contrario, ejercemos nuestro derecho a rechazar la injusticia.
 
2. VIVIMOS EN UNA SOCIEDAD DE LA DEUDA BAJO LA PRISIÓN DEL ENDEUDAMIENTO
 
Las cifras de endeudamiento estudiantil, bancarrotas familiares por deudas a la sanidad privada, desalojos por impago de hipotecas o alquileres… son escalofriantes en todo el mundo. Los intereses de las deudas por el uso de tarjetas de crédito generan ganancias astronómicas para los bancos. El endeudamiento permanente es la característica principal de las sociedades que vivimos bajo el neoliberalismo. El sistema represivo (cárcel, control policial, presión fronteriza), la segregación social (racial, cultural, sexual) y la servidumbre deudora se refuerzan recíprocamente. Este sistema está diseñado para desempoderar y dividir a las personas. La represión hasta el encarcelamiento por endeudamiento golpea a las de abajo pero nunca a los que arriba, que se benefician de nuestro sometimiento y son responsables de la agudización de la crisis y de las bancarrotas del sistema económico. Sus deudas las pagamos nosotras.
 
3. HAY UNA HUELGA DE DEUDA EN MARCHA
 
Algo sucede en nuestra sociedad de la deuda. Quienes estudian no alcanzan a pagar sus préstamos. Los débidos de tarjetas bancarias son irremontables. Los desalojos por impago de hipotecas o alquileres se extienden. Las personas empiezan a decidir que no pueden pagar sus deudas. Comienzan a actuar por necesidad y desesperación. Pero también por algo más. ¿Cómo lo podemos llamar? Rechazo. Huelga de deuda. Si el desempleo crece, los sindicatos siguen derrotados y aumenta la inseguridad laboral, puede que nuestro descontento no se pueda expresar sólo mediante huelgas laborales. Podemos además rehusar pagar. Construyamos un movimiento de deudores junto al movimiento obrero. Quienes no pueden hacer huelga laboral sí pueden construir redes de apoyo mutuo entre deudores, hasta abolir la deuda.
 
4. HACER HUELGA A LA DEUDA CONSISTE EN VIVIR UNA VIDA PROPIA EN LUGAR
DE OTRA BAJO PRÉSTAMO
 
Rechazamos hipotecar nuestras vidas. No aceptamos el cálculo impuesto sobre nuestras deudas. El cálculo según el cual ‘no nos podemos permitir’ sostener el sistema de bienestar en nuestras sociedades porque debemos pagar eternamenente a los bancos lo que supuestamente debemos y más. Ni siquiera conocemos cuánto consideran que debemos, qué debemos, en concepto de qué debemos. Debemos forzar auditorías sobre la socialización de las deudas privadas contraídas por la banca privada y las políticas públicas efectuadas a espaldas de la ciudadanía |2|. Cuestionemos el dominio del mercado sobre todos los aspectos de nuestra vida social y cultural. Abolamos la trayectoria de vida que comienza con la asunción de deudas incluso antes de nacer y finaliza con una contabilidad postmortem. Contra el capitalismo mafioso, construyamos un mundo social en el que nos tratemos como seres humanos que reconocen sus diferencias y rechazan el mito del crecimiento económico ilimitado que destruye la posibilidad futura de la vida sobre este planeta.
 
5. RECLAMAMOS LA ABOLICIÓN DE LA DEUDA Y UNA RECONSTRUCCIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL
 
Se dice que es imposible abolir la deuda. ‘¡Hay que devolver lo adeudado!’. No si eres una corporación, un banco, una gran empresa de servicios o una nación con verdadera soberanía. Entendemos que el sistema de la deuda es el corazón del capitalismo financiero. Dicho sistema beneficia a los de arriba. La cuestión entonces no es ‘si’ la deuda se debe abolir, sino a quiénes no se debe pagar. Bancos, naciones estado y multinaciones han visto sus deudas ’reestructuradas’. Es decir, que el pueblo las pague. Se nos quiere someter a un pago continuo por deudas que no hemos contraido. Las deudas que se atribuyen al pueblo en cuyo nombre se tomaron ciertas decisiones sin consulta, deben ser abolidas. Entonces podremos empezar a reconstruir, transformando las condiciones que crean la espiral destructiva del endeudamiento personal. El dinero debe destinarse de inmediato a asegurar las condiciones básicas para la vida de todas las personas: vivienda, educación, salud y cuidados. Al contrario, en todo el mundo se usa la deuda para justificar el recorte de estos servicios. Entendemos que el endeudamiento ilegítimo de los gobiernos no deben pagarlo las personas con su bienestar. El problema no es que nuestras ciudades y países estén arruinados, sino que los servicios públicos están siendo esquilmados. El ‘Welfare State’ (estado del bienestar) se convierte en un ‘Debtfare State’ (estado de endeudamiento). Necesitamos un nuevo contrato social que sitúe el bienestar en el centro de nuestra organización social, que asegure derechos universales a través también de la ayuda mutua. La crisis no puede convertirse en endeudamientos personales de por vida.

Original inglés Traducción castellana adaptada por Marcelo Expósito.


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17 de agosto de 2012


Precauciones para saltarse la basura que publican sobre Assange:

(1) No te fíes de quien critica los ataques a la libertad de prensa de Correa, pero no ha defendido a Wikileaks del bloqueo económico de Visa y Mastercard.
Porque:
La censura por criterios comerciales es una cosa… pero el bloqueo de donaciones a Wikileaks y no al KuKuxKlan, te dice bien a las claras con quiénes están, quiénes son los Mercados.

(2) No tragues que Assange se ha pasado a espía de Correa; en realidad, de Chávez y/o Evo Morales. Antes dijeron que trabajaba para EE.UU., Israel, Al Qaeda, Rusia… sí y también salió en los Simpson.
Porque:
Quienes sí trabajaron, seguro y comprobado, para la CIA fueron la primera chica “forzada por Assange” y el ministro de Exteriores de Suecia.

(3) Que no te hablen de cómo lo sacan de la embajada: si en taxi, helicóptero, en valija diplomática o metido en un sobre; con esta ley o la otra... Que te cuenten, en cambio, que UK ha sido denunciado reiteradamente por el Centro Simon Wiesenthal, por ser uno de los países que más dificultades pone para extraditar exnazis.
Porque:
¿No recordamos lo de Pinochet, que sí estaba imputado? ¿No sabes todavía que ningún juez sueco ha imputado a Assange de nada, y que sólo quiere tomarle testimonio? Pero no le vale por video conferencia, ni viajar a la embajada de Ecuador.

Porque lo que de verdad importa es lo que nos jugamos en las próximas semanas: el derecho de una Sociedad Civil Transnacional a la Transparencia Global (Wikileaks) y a la Justicia Universal (el Garzón para el cual no prescriben los crímenes del franquismo). Sí, demasiadas mayúsculas.

Pero a Assange le protege Ecuador, porque ni UK, ni Suecia, ni EE.UU. les han asegurado que no harán con Assange lo que le hacen a Manning... 800 días en prisión, sin una acusación firme ni proceso judicial público. Assange está en la embajada de Ecuador porque si no estaría enterrado como Bin Laden o en el Guantánamo de la vuelta de la esquina. Ecuador protege a Assange porque es posible víctima de los verdugos de la Guerra Global contra el Terrorismo.

Por eso quieren reducirlo todo a una historieta de espías violadores y dictadores sudamericanos.

1 de agosto de 2012



La TV de Ecuador vino a verme...  Lo de Julian Assange y Ecuador no lo sabían  ni los más cércanos; lo de Garzón, pues tampoco. Wikileaks sigue dando sorpresas. La mejor es esa conjunción entre "justicia universal" (Garzón) y "transparencia global" (Wikileaks). En plan star system, guerreros estelares...habrá que seguir siguiéndolos.

Fantástico, ahora podéis rastrear (y la CIA, también) dónde me refugié después de Islandia.
Me encanta aparecer en la dacha, rodeado de jumentos. Algún corte de la noticia deja sin matices lo que dije. Sueno a miembro de la KGB dando consignas. Bueno, a lo mejor es que ya ha llegado el tiempo de dejar las medias tintas. Seguiremos informando. Gracias Elena y ¿Nacho? que repitieron viaje para grabar.

29 de junio de 2012

Otro regalazo de Assange: entrevista a Noam Chomsky y Tarik Ali. Dos pilares intelectuales de las revoluciones del XX tienden puentes con los actuales (ciber)activistas. ¿Qué otro periodista puede ofrecer este marco discursivo? ¿Y de aplicarlo criticamente, varias veces, al estado ruso que le hace de anfitrión? Y, de pasada, queda claro por qué ha pedido asilo en Ecuador.

Iberoamérica ha dejado de ser el patio trasero de EE.UU. y en Oriente Medio el colonialismo de la Guerra Fría está que arde, pero se quedará sin cera que quemar. Exijo vivir un par de décadas más. Solo para acompañar los cambios geopolíticos y comunicativos que ya están aquí y por venir. Serán desatados por los regímenes latinoamericanos que a fines del XX pusieron fin al apartheid de los pueblos indígenas. Y que se rebelaron contra el capitalismo financiero de Occidente, anticipando lo que debiéramos estar construyendo hoy. Los cambios serán secundados por las generaciones árabes del s. XXI cuya sangre floreció en otra primavera postcolonial que no tendrá fin. Y se sumarán los indios del primer mundo que han abandonado la reserva, porque no están dispuestos a seguir encerrados en ese ghetto de precarios. Ya saldrán a servir de camareros en los casinos del capitalismo y ni a prostituirse para los tahures de la banca. Eurovegas arderá.

Es un deseo sí. Y un sueño también. ¿Por qué no? ¿Quieren alimentarlo? Entonces, deserten de la pesadilla que nos rodea. Pasen y vean:

21 de junio de 2012

Tres guiones sobre el asilo de Assange en la embajada de Ecuador en Londres y una certeza:

(1) Correa le acoge, sus seguidores se movilizan para reponerles a Ken Loach y otros las 250.000 libras que pusieron para la fianza. Logran (no se sabe cómo) que tome un avión para Quito. Y allí, en el país de las Galápagos (donde Darwin dio con la teoría de la evolución), Wikileaks continúa su tarea de acelerar la extinción de nuestros sistemas mediático-políticos para ponerlos al servicio de la democracia del s.XXI.

(2) Assange ha enloquecido y es víctima del personaje que ha creado. Buscando apoyo institucional y focos mediáticos desata todo lo contrario. Ecuador, Reino Unido y EE.UU. se enzarzan en una batalla diplomática que pierde el primero. Assange es extraditado y encarcelado en Suecia y/o enviado a EE.UU. para procesarle por espionaje y sedición. Posible castigo, pena de muerte.

(3) Todo se embrolla en una comedia de situación donde los personajes abren y cierran puertas para volver siempre al mismo sitio. El exiliado planta una tienda de campaña en el jardín de la embajada: la jaima de un Gadafi ciberterrorista, para unos; el oasis de la libertad de expresión, para otros. Culebrón, de todos modos, para rato.

Pero todo esto son especulaciones. Olvídate de ellas por un momento. Las certezas son otras e implica una cadena de atentados estatales y corporativos al internet libre, a la esfera contrahegemónica que viene siendo y que dejará de ser... si no hacemos algo, algo más que hasta ahora.

- Bradley Manning lleva más de dos años en la cárcel y todo apunta que se pudrirá en ella.
- 16 activistas esperan juicio por participar en los contra-ataques a PayPal, Mastercard y Visa, y bloquear sus servidores cuando se negaron a tramitar las donaciones a Wikileaks: les piden 15 años de prisión.
- La próxima semana varios hackers británicos de Lulzsec serán juzgados. Son, junto a Anonymous, el batallón de ciudadanos digitales que se han politizado y convertido en hacktivistas, gracias (¡mil gracias!) a la represión desatada contra Wikileaks.
- La organización de Assange lleva casi dos años desactivada como plataforma para nuevas filtraciones. Y sus críticos de Openleaks (y tantos otros) han sido incapaces de suplirla. No digamos ya superar su nivel de desafío.

Que no os vendan el melodrama del pirata enloquecido o la comedia de una embajada convertida en el camarote de los hermanos Marx. La tragedia ya está aquí: la batalla por una internet neutral y libre ha empezado a cobrarse víctimas. Y la inmensa mayoría son de un solo bando: el nuestro.

Esta entrada adapta con libertad las tesis de James Ball, antiguo miembro de Wikileaks y periodista de datos en The Guardian.
Más reflexiones sobre Wikileaks.

7 de junio de 2012

Sigue la versión Beta del panfleto en curso.  Entregas [I],  [II], [III], [IV], [V], [VII] y [VIII].
Esto es la guerra contra terroristas, delincuentes y antisistema.
“Wikileaks, el 11-M de la diplomacia”: quizás fuese este el primer titular que leyeron sobre esta organización. Otros la presentaban como ladrones de documentos, ciberdelincuentes gamberros al estilo de Anonymous o el mangante magnate Kim.dot, propietario del sitio de descargas Megauplod.  Quizás sólo piensen los lectores en Wikileaks como fuente de caos, dinamitadora de nuestras democracias. Estos tres marcos cognitivos – que encuadran y limitan la imagen que tenemos de algo – niegan el alcance de esta organización.
Ciberterroristas
Para la Guerra Global contra el Terrorismo toda disidencia, incluida la digital, es tachada de terrorismo, sospechosa de serlo o de convertirse en ello. Esto voceaba la derecha neoconservadora que en Italia, EE.UU. o Canadá pidió procesar judicialmente a Assange por delitos de terrorismo e incluso matarle como a Osama Bin Laden. Son los mismos que justifican el encarcelamiento de Manning en condiciones degradantes, propias de las purgas estalinistas: “aislamiento obligatorio” desde su detención y posiblemente de por vida. Son quienes le juzgaron por espionaje y traición en un Gran Jurado secreto, sin publicar sus miembros ni procedimientos. Han eliminado el carácter público que exige una justicia ejercida en nombre y defensa de democracia. Apenas cabe dudar de que sus intenciones respecto a Assange fuesen otras que extraditarle e imputarle cargos semejantes. Sin embargo, ninguno de estos inquisidores ha mostrado interés en desvelar al responsable de que aquel infante de marina pudiese copiar datos en la disquetera de su ordenador. Todo un ejemplo de (in)justicia castrense. El error del mando se convierte en delito del subordinado. El fallo del sistema se imputa a quien lo hace público. La ineptitud de los gestores de secretos oficiales se convierte en crimen de guerra de quien invoca la justicia. Que el justo pague por pecadores: la primera máxima del Terrorismo y de la Guerra Global que dice combatirlo. Los (anti)terroristas borran la distinción entre inocentes y culpables. Entienden que hacer justicia consiste en ajusticiar.
La Guerra Global contra el Terrorismo, decretada tras el 11S, ha fracasado de forma evidente en Irak y Afganistán. Podríamos decir que, arrancó demasiadas vidas de civiles de esos países – según los documentos de Wikileaks, triplican a los insurgentes y terroristas muertos. Y que apenas se cobró a una de sus creaciones más lica﷽﷽﷽﷽﷽﷽l y ejecutarlo sin juicio previo fue la mayor hazaña b Juradologradas, Osama Bin Laden. Convertirle en encarnación del mal y ejecutarlo sin juicio previo fue la mayor hazaña bélica y como tal se presentó. Las tropas aliadas se retiraron dejando atrás guerras civiles de desenlace incierto y amenazas más graves que las que pretendían combatir. Wikileaks, que como vimos jugó un papel importante en las decisiones de la Administración norteamericana, también resulta clave para evaluar estas campañas bélicas. En 2012 la filtración de los correos de una empresa privada de espionaje, aportó pruebas irrefutables de la colaboración entre los servicios de inteligencia y el ejercito paquistaníes con Al Qaeda. También cuestionó el destino final del cadáver de Bin Laden, que según estos correos no habría sido arrojado al mal.& Nada de ello trascendió ni provocó reacción institucional.
Las tesis antiterroristas – como patrañas aterradoras que son - se mantienen invulnerables, porque se alimentan del miedo y no de la realidad. Sus imágenes resultan tan engañosas como la del presidente Barack Obama rodeado de sus asesores, mientras contemplaban en un televisor la ejecución de Bin Laden. Las imágenes del monitor quedaban fuera de cuadro, resultando imposible para el público verlas. Este retrato colectivo subsume el mensaje que quiere transmitirse a la ciudadanía, porque también ella de forma implícita. Está presente en la fotografía, fuera de cuadro. No se exhiben pruebas, sino una puesta en escena que convierte a los gobernados en espectadores de otros espectadores. Los dirigentes ya no combaten al frente de las tropas. Supervisan unos monitores cuyas proyecciones nos vetan. Miran a las pantallas y a la vez, por el ángulo con el que está tomada la foto, ven que les miramos. Insisto, no accedemos a sus filmaciones. Si pudiéramos, y este es el  implícito que se maneja, a lo mejor nos reconocíamos en ellas. Los vigilantes nos vigilan.
El discurso antiterrorista que sostiene esta foto genera frutos envenenados. Permite a los estados actuar al margen de la legalidad, privatizando la represión de la disidencia en dos sentidos. Legitima procesos jurídicos que carecen de garantías públicas, como en el caso de Manning. Por otra parte y como veremos al desmontar la guerra contra la ciberdelincuencia, los estados delegan en las corporaciones privadas la censura de Internet. En uno y otro caso, no son necesarias más pruebas que la presunción de culpabilidad. Todo lo contrario que en un Estado de Derecho que parte de la presunción de inocencia. Cuando las pruebas en las que debieran haberse sustentado las condenas son examinadas con atención no solo niegan las acusaciones, sino que denuncian al inquisidor.
Igual que en las calles de Túnez y El Cairo no hubo células fundamentalistas liderando las protestas, tampoco Wikileaks persigue objetivos que la emplacen en una trinchera hostil a las democracias. Al contrario, sus filtraciones alcanzaron por igual a EE.UU. y a los países que califica como “delincuentes” (Corea, Irán y Venezuela...). El propio Pentágono reconoció que no le constan víctimas de sus tropas o de colaboradores imputables a las filtraciones. Ni siquiera después de que Wikileaks liberase todos los archivos que había entregado a la prensa. De hecho, tan sólo 90 nombres fueron identificados como víctimas potenciales por la Associated Press y ninguno de ellos sufrió represalias. Difícil o imposible de constatar, cierto. Pero de haberlas habido serían imputables a quienes (¡tras todo un año!) no pusieron medidas para ponerles a buen recaudo. ¿Más negligencias encubiertas?
No parece justo imputarle a los hackers muertes sin confirmar y, al mismo tiempo, ningunear las piezas políticas que se cobraron cuando las filtraciones fueron liberadas por completo. Una vez más, la lógica militar se impone a cualquier avance político, sin importar los datos. En las recriminaciones que recibió Wikileaks se constata la falta de aprecio por parte de sus antiguos aliados mediáticos al conocimiento colectivo y especializado que aportaban las filtraciones. Muy pocos periodistas (reconocidos y ensalzados como tales) percibieron su para una sociedad que cuenta con recursos para vigilar cómo se defienden sus intereses. Por no hablar del enorme caudal que aportaban para que expertos y  científicos sociales desplegasen una crítica de la que habían abdicado.&
Por tanto, ni objetivos geoestratégicos, ni víctimas. Tampoco las tácticas de Wikileaks son propias de la ciberguerrilla. Los hackers no usaron virus ni troyanos para inutilizar servidores u ordenadores personales. Atacaron (más bien, atascaron con peticiones simultáneas de servicio) las webs de Paypal, Mastercard o Visa cuando iniciaron el boicot a Wikileaks. No antes. Luego esos ciberactivistas anónimos colaboraron aportando a Assange nuevas filtraciones. Es decir, en lugar de eliminar actores y contenidos de la esfera pública – como hacen los (anti)terroristas – los hackers apostaron por mayor inclusividad, más participantes en el debate y mayor apertura de temas. En suma, más democracia para parar la guerra. La misma fórmula que guiaba toda la estrategia de filtraciones iniciada en 2010. La ofensiva, en todo caso, no partió de los cibernautas afines a Wikileaks. Y su respuesta, además de noviolenta, reviste una naturaleza muy distinta a la que se presenta.
Hay otra lectura, que avanzamos en el capítulo anterior, y que reconoce en Wikileaks un emblema generacional. Lo nativos digitales han sido capaces de denunciar la verdadera naturaleza de “las guerras humanitarias”, tras asistir a su escenificación obscena ya demasiadas veces. Alardean de haber expuesto “el sistema de fraude informativo que las sostiene”. Parecieran expertos en etimología, porque demostraron que “humanitaria” no proviene de “derechos humanos” sino de “inhumare”: enterrar, en latín (John Berger, dixit&) Enterramos las cifras de las víctimas no oficiales. Sepultamos los derechos de las poblaciones con protocolos bélicos que no distinguen objetivos militares y civiles. Bombardeamos campos de refugiados como si fuesen campamentos subversivos. Al igual que los periodistas freelance son considerados combatientes hostiles. En la retaguardia, los interrogatorios se equiparan a las torturas... Assange y sus colaboradores desvelaron el fraude masivo que justificó la invasión de Afganistán e Irak, así como las peores respuestas al 11S en EE.UU… y al 11M en España.
Ya conocemos las consecuencias de la etiqueta de ciberguerrilla. Manning y Assange lo experimentaron pronto y en carne propia. Las instituciones propagan el discurso del miedo y se instalan en el secreto. Las verdaderas agendas de gobierno se blindan en burocracias diplomáticas y bélicas con un doble lenguaje. En lugar de la “lucha por la democracia” o el flamante “diálogo de civilizaciones”, imponen la geopolítica del realismo duro y sucio: unilateralismo con doble vara de medir, que vulnera el derecho internacional con guerras no declaradas o ilegales. En nuestras sociedades, consideradas también frentes de guerra, se violan los derechos de los “no nacionales” y admitimos con creciente normalidad la represión a la disidencia “interna”. Justificamos esta decadencia civilizatoria con un estado de excepción permanente. La alarma social justifica el recorte de derechos. Y si este panorama nos resulta exagerado y tremendista es porque no hemos accedido a la situación completa que dibujaron las filtraciones. Y porque hemos olvidado quienes fuimos o pretendimos ser. Los documentos de Wikileaks constituyen un relato insoportable de violaciones de derechos humanos y de crímenes contra humanidad[i]. No en vano probaron que EE.UU. espiaba, entre otros muchos, al Secretario General de la ONU. Recuerden que Nixon tuvo que dimitir tras demostrarse en el Watergate que espiaba a sus adversarios políticos.
Hagamos también nosotros memoria. España participó en el frente y en la retaguardia de la Guerra Global contra el Terrorismo. En marzo de 2004 los yihadistas mataron a casi 200 ciudadanos en Madrid e hirieron a más de 1.500 familias. En las 72 horas previas a las elecciones generales se impusieron mentiras y medias verdades. La desinformación oficial funcionó durante tres días. Hasta el de las votaciones, los grandes medios mantuvieron la confusión sobre la autoría de los atentados que propagó el Gobierno de J.M. Aznar. Ninguna prueba sostenía la participación de ETA y todas la cuestionaban. Como reacción, la gente “filtró” las noticias extranjeras de las televisiones por satélite e Internet. Las compartió en foros y blogs. Identificó las deficiencias de la información controlada por el Gobierno. Y finalmente se auto-convocó el 13M en las calles para denunciar las mentiras y medias verdades que hacían circular casi todos los políticos y periodistas.& ¿Comunidades y valores democráticos que perviven al margen, a pesar de, los mercados del voto y las noticias? ¿Alguien dijo ciudadanía vigilante o multitudes inteligentes?
Mucho tiempo después hay quien insiste en una teoría de una conspiración, fraguada por enemigos internos y externos que hay que erradicar. Es el refugio retórico de la mentira belicista que carece de frente y enemigo claro, porque todos somos sospechosos y culpables de algo. Es el búnker que el 15M y movimientos paralelos vinieron a agrietar. Pero se mantiene firme. El gobierno de M. Rajoy reabrió en falso del juicio del 11M en el 8º aniversario de la masacre. Una maniobra de distracción de la crisis. Propia de trileros que juegan con el significado de interés público, explotando debates que no nos interesan y dictando políticas en contra de nuestros intereses. Se mantienen porque los periodistas uniformados no nos informaron a tiempo que Wikileaks había filtrado que ya en otoño de 2004 el Congreso de EE.UU. daba por única la responsabilidad yihadista de aquella masacre.&
Las conspiraciones encubren tamaña incompetencia o planes tan horrorosos que precisan taparse con relatos incontrastables, inmunes a la realidad. También circulan a ritmo de vértigo y con un alcance hasta ahora impensable en la Red. Pero las narraciones conspirativas del poder son denunciadas antes en la esfera pública digital que en los medios convencionales, que vistos así arrojan mayor grado de control. Los dictadores árabes denunciaban que las movilizaciones en su contra estaban orquestadas por espías y terroristas extranjeros. Los medios occidentales se las adscribían al fundamentalismo (todo él, terrorista y sólo musulmán). Nos sobran tramas maquiavélicas, con personajes maniqueos que encarnen el bien y el mal. Los relatos cuando se gestan y comparten colectivamente, crean en sí mismos acción colectiva. Los cables de Wikileaks aportaban motivos de indignación a la multitud de la plaza Tahrir. Las imágenes en directo de Al Jazeera se recibían en los hogares árabes de todo el mundo. Y los miembros más jóvenes convocaban a movilizarse a través de las redes sociales. Como en la España del 13M o el 15M, el tejido social más activado cobra una identidad digital que le confiere entidad política. Su capacidad transformadora se manifiesta en varios niveles.
Las cibermultitudes escapan a la lógica militar, que asume jerarquías insalvables y emplea la censura, justificada como secreto de estado, o la propaganda, disfrazada de noticia. Wikileaks dio voz a la tropa y a las víctimas civiles, sin reconocer fronteras y, por tanto, tampoco banderas. Las revueltas populares que abrían los telediarios de 2011 esquivaron el filtro estatal y corporativo, accediendo a una esfera pública sin mediadores. No utilizaron ni los medios públicos, en manos de los gobiernos, ni los privados, atenazados por sus dependencias políticas y económicas. En segundo lugar, cohesionaron y expresaron una oposición interna que parecía no existir; precisamente por estar reprimida y expresarse en medios digitales, independientes de la prensa convencional. En tercer lugar, se articularon en ámbitos autónomos de debate y movilización. Con temas y enfoques novedosos que no se supeditan a una agenda de gobierno o electoral. Finalmente, se proyectaron en otras redes. Tejieron alianzas con otras opiniones públicas extranjeras o en el exilio, que sirvieron de altavoz y escudo.
Pero las cibermultitudes no son omnipotentes, como pudieran sugerir algunos entusiastas. Nada pueden si no recaban eco de la política y los medios convencionales, extranjeros y nacionales. Resultan más útiles para desestabilizar regímenes caducos que para implantar otros nuevos. Y, por supuesto, no son espontáneas. No surgen por azar. Exigen una movilización previa e intensa en la calle y otros espacios sociales fuera de la Red. Además deben apoyarse en los usos tecnológicos y las rutinas comunicativas de la población, encontrando así el momento y modo para desarrollarse. Y, por último, deben ligarse a informaciones, que también presentes en los medios convencionales, puedan cambiar el curso de los acontecimientos. Al menos eso aprendimos cuando estudiamos el 13M de 2004. Su grandeza y miseria, su potencialidad y limitaciones, son inherentes a una tecnopolítica que resulta tan pujante como ingobernable&.
Son los públicos digitales que antes sólo se hacían presentes con estudios de mercado o en las elecciones. Ese Pueblo que se invocaba a finales del s.XX& irrumpió sin pedir permiso ni esperar a que se lo concedieran. En España, tras el “No a la Guerra” las multitudes denunciaron que la desinformación antiterrorista no les permitía siquiera votar sabiendo una verdad fáctica, quién había matado a los suyos. Dos años después, lanzaron “V de Vivienda”, para denunciar la crisis que se avecinaba por la burbuja inmobiliaria y un modelo de crecimiento que ni siquiera aseguraba el derecho a techo. Y en 2011 ocuparon las plazas, coordinándose a nivel internacional. Pusieron en práctica dinámicas colaborativas, basadas en la reciprocidad. Formaron comunidades autónomas en ambas orillas del Mediterráneo y del Atlántico, defendiendo un cambio político de calado. Y hackearon el periodismo, cambiaron el rumbo de los medios corporativos con mayor presencia global, transportando en ellos información hasta entonces prohibida. Abrieron las rutas del periodismo del siglo XXI.
El cargo de terrorismo resulta exagerado, incluso para quienes como la Sociedad General de Autores Españoles relacionaron el top-manta con las mafias de inmigrantes, la droga y el yihadismo. Los gobiernos esgrimen el fantasma terrorista y las empresas  claman contra una ciberdelincuencia en la que incluyen a Wikileaks. Aún bien que la justicia española (estimulada por abogados hackers) sancionó el fraude que practicaba la SGAE con los derechos de propiedad intelectual de sus socios. Conservamos nuestros Estados de Derecho, pero cada vez más amenazados. No tanto por quienes deliquen, como por nuestros guardianes.


[i] Un ejemplo excelente, en referencia sólo a lo que concierne a EE.UU. William Blum. 7 de marzo, 2012. “The Saga of Bradley Manning, Julian Assange, and Wikileaks, to be put to Ballad and Film”. Anti-Empire Report http://dissidentvoice.org/2012/03/the-saga-of-bradley-manning-julian-assange-and-wikileaks-to-be-put-to-ballad-and-film-2/

26 de enero de 2012

O cómo la Nueva Izquierda y la Nueva Derecha se han fundido en la Ideología Californiana que mezcla un determinismo cibernético optimista que sirve igual a los neohippies de Occupy Wall Street que a los neoconservadores del Tea Party. Y de cómo, de no desarrollar alternativas, podríamos alcanzar un mundo de "Cyborgs y esclavos Robot". Una estupenda disección de la ideología tecnofílica más en boga y una contra-propuesta europea: "A diferencia del elitismo de la Ideología Californiana, los artistas-ingenieros europeos deben construir un ciberespacio que sea incluyente y universal. Es el momento del renacimiento de lo Moderno." Tostado de Nodo50, que sigue dando polen del mejor a esta colmena. Leed el texto entero aquí, sin desperdicio.

19 de enero de 2012

Os lo dijimos, el pasado, presente y futuro ya están filmados.
Ya ha sido emitida toda peli de horror bélico.
La escena de la meada a los cadáveres, ya la vimos.
Orines sobre el desierto, en el primer capítulo de Generation Kill (de los hacedores de The Wire). Ya os hablamos de la serie. Gusta tanto a un ex-marine como a un rasta de Occupy Wall Street. Y no por  resultar ambigua y falsa. Todo lo contrario.
Está filmada a ras de suelo, entre los de abajo, los que ordenan y obedecen, masacran y mueren, gritan y disparan, mean y cagan. A años luz del cine de guerra, de las noticias bélicas, que hayas visto hasta ahora.
Porque ya en el primer capítulo se mean en pleno desierto... en respuesta a este otro meón,
  • Generation Kill

     (2008)
  • 00:50:34 He spends the next 10 years pissing us off even more.
    • Saddam Hussein – “We already kicked his ass once,” says Person, spitting a thick stream of tobacco juice out his window. “Then we let him go, and he spends the next twelve years pissing us off even more. We don’t want to be in this shithole country. We don’t want to invade it. What a fucking retard.”
  • Recordad lo que ya colgamos sobre Kill Generation... subid los altavoces, el gran Cash entona su letanía.
    Y mantened el volumen a tope. Lo vais a flipar con este otro temazo y selección de escenas...


¿Alguien se anima a hacer algo así con "nuestras tropas" (in)humanitarias, (anti)piratas, hermanitos de la Caridad que visten de cruzados?

1 de enero de 2012

Lo hemos dicho ya mil veces, y lo seguiremos diciendo.
Menos mal que nos queda Portugal.

4 de noviembre de 2011

Quien quiera ser periodista de mayor debe conocer a quien más corruptos, incompetentes e indeseables  se ha cobrado en toda la Historia. Gracias a él el periodismo vuelve a ser una suerte de caza mayor, un arte de combate, un trabajo arriesgado: un servicio público.

Este el banner que NINGUNO de los periódicos que se forraron con los cables de Wikileaks ha querido publicitar.


What Does it Cost to Change the World? from WikiLeaks on Vimeo.


Para apoyarle debieran ustedes ir aquí; y dejar de comprar los periódicos caducos que, tras forrarse con las filtraciones de Wikileaks [WL], anuncian el akelarre de Assange:  lo extraditan a Suecia. Las "noticias" lo dan por sentado (crimen y castigo) y ocultan en siguiente paso: a pesar de no estar acusado de ningún delito lo extraditarán a EE.UU. donde le espera un Gran Jurado facultado para dictar penas de muerte. Supongo que confían en poder retrasmitirla en directo.

Lo peor de la prensa caduca no es que informe sólo en términos procesales de un atentado a la libertad de expresión apenas disfrazado de proceso legal. La desinformación se abate sobre Wikileaks:
(1) No se denuncia el boicot de las tarjetas de pago que han rebajado en un 95% las donaciones (única vía de finaciamiento) de WL. Sólo lo hacen los periodistas de nuevo cuño, disidentes de WL. El Mercado que siempre ha provocado autocensura por afán comercial, ahora corta por razones políticas las donaciones a WL mientras mantiene las de las guerras y trata de blancas.
(2) Gracias a la prensa no occidental nos enteramos de la batalla que se despliega contra Wikileaks.
(3 Y sabemos que:
3.1. WL hace un parón de filtraciones, como en 2008, para salir como entonces más reforzada.
3.2. Que a finales de este mes liberará nuevas herramientas informáticas de filtraciones.
3.3. Que WL no ha sido derrotada todavía por sus/nuestros enemigos:
- la ciberguerra de los estados más poderosos del planeta,
- la campaña de intoxicación promovida por EE.UU,
- una prensa hipócrita: más interesada en los supuestos delitos sexuales de un individuo que en los crímenes de guerra del Imperio y en la guerra económica declarada a las clases populares,
- una industria cultural que sigue adorando becerros de oro (Zukerberg o Jobs) y es incapaz de rentabilizar a Assange como icono de las nuevas generaciones rebeldes que les permitirían renovar audiencias y la profesión.

Añade entre las víctimas que se ha cobrado WL a tu alimaña favorita y la encontrarás combatiéndole, silenciándole, dándole por acabado. Una burda y absurda manera de disimular que son ellos, los medios convencionales, los que están no ya caducos sino en coma.

Gracias al Gran Moriche por algunos links. Quien quiera hacer algo, ya sabe qué y cómo.



18 de octubre de 2011

Dedicado a AMAL, por sus dos post recientes.
Vía el grandísimo FBMoriche, you got it, dude!
Un veterano de guerra norteamericano protege a un grupo de activistas de Occupy Wall Street del acoso de la policía neoyorquina... "There's no honor in this shit"... 

Por si alguien no sabe de precedentes, aquí están:

Dice:

"La segunda vez que combato por mi país.
La primera que conozco a mi enemigo".

Crecen nuestras quintacolumnas...

4 de octubre de 2011

Esta será siempre la (Norte)América de nuestros sueños:

El sarcasmo de Woody Allen.
El pelo encendido de Cindy Lauper.
La frescura de Walt Whitman.

Allí donde la ingenuidad es rebeldía.


Oye la risueña ira de los acampados en Wall Street.
Seguidlos aquí.
Vedlos en directo aquí.

10 de septiembre de 2011

Textos sobre la barbarie, su invisibilidad y su continuación por otros medios.


* La elipsis de las víctimas.
“(…) el frío silencio de las imágenes de la catástrofe, sin muertos visibles y sin dolor ante los ojos, no es un legítimo acto de supervivencia frente al sufrimiento, sino una engañosa operación por mantener intacta esa ilusión de poder y hegemonía que se ha revelado, en apenas unas horas, frágil y vulnerable (…) convertir el sufrimiento en invisible no sólo es un desmentimiento de la verdad de las imágenes, sino quizás la forma más definitiva de bloquear el paso al ejercicio de la razón (Xavier AntichLa Vanguardia,19-9-01).
 "América va irremisiblemente a su ruina si se prohíbe Guernica” (Alain Kirili, L’art contre les deux integrismes)n(Vía F. Pastoriza.)



* Desde "el primer 11-S" (Allende) a la Operación Jerónimo, pasando por los "crímenes de agresión" de EE.UU.; Chomsky paseando por la barbarie aquí.


* La verdadera derrota de Bin Laden (¿y del Imperio?) por las revoluciones de jazmín. Por John Pfeffer:
"Bin Laden quería que Estados Unidos respondiera con una cruzada, y Estados Unidos le hizo el favor. [...] Diez años después del 11 de septiembre, el mundo continúa debatiendo sobre modelos económicos y políticos. Como ocurrió en los años 30, el capitalismo mundial se tambalea. La democracia luce esclerosada, corrupta o poco representativa en demasiados países.
"Incluso en este entorno caótico, Al Qaeda no ha logrado prosperar. Los manifestantes de la Primavera Árabe en Egipto, Túnez, Siria y otras partes quieren más democracia y más conexión con el mundo moderno, no menos.
Una década después del 11 de septiembre, no solo es tiempo de poner fin a las guerras en Afganistán e Iraq. También es tiempo de poner fin a la guerra con Al Qaeda y sus células autónomas, una guerra que perdieron incluso antes de que ingresáramos al campo de batalla."
Seguir leyendo.

4 de mayo de 2011

Déjà vu

2 comentarios

La cultura es referencial.

Sólo cada buen montón de años se generan verdaderas imágenes nuevas, puras, que con el tiempo (o en la actualidad, a la velocidad de la red) pasan a poblar nuestros sueños, pasan a ser paradójicamente familiares. Nuestra mente no crea, sino que añade, y sobre todo: borra (pero ese, es otro tema).

Fabulosamente, el siglo actual se inició con una de esas poderosas imágenes completamente nuevas. Las torres gemelas siendo mancilladas por aviones de pasajeros, estallaban, ardían y se derrumbaban catastróficamente. Nunca visto. Por ello, millones de personas se quedaron boquiabiertas delante de los televisores. Aquello, que vomitaban los canales de noticias, era material de primera calidad para nuestros sueños.

Asistíamos entonces, a la mayor creación de la cultura visual de nuestra época. De nuevo, la cuchilla de afeitar de Buñuel (otra imagen jamás antes mostrada por nadie) cortaba nuestro ojo, como aquellos aviones rasgaban y reventaban el WTC.

Al mismo tiempo, una magnífica serie de ficción, El Ala Oeste de la Casa Blanca, jugaba a la referencialidad con anticipación. Marcando los pasos de un país, que se miró en ella, en los momentos que su propio presidente, George Bush, no parecía real. La paradoja fue máxima, cuando tras haber masacrado el país, la economía mundial y destruído miles de vidas por el mundo, los americanos empezaron a clamar por el presidente de ficción (Bartlet) para huir de esa pesadilla de terror que vivieron y que les sacó lo peor de si mismos. Para acabar por encumbrar a un presidente que nacería directamente de las tesis expuestas en la serie: Obama es Bartlet. La referencia se ha cruzado, así como algunos actores o miembros de la serie han acabado participando en el equipo de gobierno de la Casa Blanca de la vida real.


Y todo vuelve a su cauce.

La serie nos sólo coincide ideológicamente con el actual líder mundial, sino que en algunos casos adelanta los hechos reales y consumados que se mezclan como otros soñados por los guionistas: la remontada de popularidad del presidente al recuperar su pundonor tras padecer el juego sucio de la derecha tontuna y el bobochorras de Trump...

Pero sobre todo, la muerte en directo del ministro de Qumar vista desde la sala de operaciones de la Casa Blanca ficticia, precursor guión sobre el reciente atentado contra Osama en Pakistán, cerrarían el ciclo del orden mundial alterado.

Devolviéndo nuestras cabezas al seguro mundo referencial, donde ninguna imagen nueva tendría por qué alterar nuestros dulces sueños.
D.

1 de mayo de 2011



No cierra Guantánamo pero, este tío es un crack.
D.

25 de marzo de 2011

Ayer mi médica tenía colgado esto de su puerta:
Le faltaban los argumentos de la fuente original:


.
Atentos a las movilizaciones de este fin de semana.

13 de marzo de 2011

Estados Unidos e Irán tienen algo en común: el estado como asesino





Illinois por fin ha dado la zancada. Tan solo queda un paso burocrático para que la ley que prohíbe la pena de muerte en este estado entre en vigor (1 de julio). Sería el estado número 16 de los Estados Unidos que no ejecuta a personas. Aun así todavía quedan 34 que mantienen la pena de muerte…como dijo Víctor Hugo: “la pena de muerte es la guerra de una nación contra un ciudadano cuya destrucción es para los jueces necesaria o útil”. Esta guerra por fin ha terminado.

Pat Quinn, el gobernador que lo ha hecho posible, ha declarado que "nuestro sistema está roto y no puede garantizar la justicia en todos los casos". ¿A cuánta gente inocente habrá asesinado el estado? La justicia es imperfecta y la pena de muerte irreversible. El precursor de Pat Quinn fue George Ryan, que en 2003 conmutó por cadena perpetua todas las sentencias de muerte en Illinois. Dijo que el sistema de imposición de la pena capital en era “arbitrario y caprichoso”. El estado se convierte en asesino.



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1 de febrero de 2011

Egipto. Treinta años aguantando a un hijoputa. Seguro que quiere mucho a sus hijos y a su perro. No lo dudamos. Y, sin embargo, es un hijoputa.

¡Pero si tú no lo conoces!

Es cierto, no es mi vecino ni me ha hecho nada. Pero hay un millón de personas en la calle diciendo que se vaya. Para poner de acuerdo a un millón de personas que se juegan la vida hoy saliendo a la calle, el tipo tiene que tener un "algo", un "no-sé-qué", que lo hace un poquito hijoputa, o un muchito hijoputa.

Además, ¡el tipo ha apagado internet. Esto es increíble (ahora es cuando toca decirlo Bisbal)! En contra de Rubalcaba y de Azaña (ver post anterior), incluso sin internet ni teléfonos, el tío va a tener que irse de Egitpo; a un retiro dorado, con el jeque Abdulá de Arabia Saudí, donde está ya su amigo Ben Alí (el de Túnez, que tampoco me ha hecho nada).

¿Dispone Mubarak de un interruptor en su palacio para apagar internet? Si lo tiene, ¿de qué color es, rojo blanco y negro? ¿Pica? ¿A qué huele? Vaya putadita, Hosni, con lo de darle al interruptor y dejar a la gente sin que pueda descargarse su peli favorita. Se te está poniendo, Hosni, cara de Sinde... sindemocracia. Lo que pasa es que, hasta ayer, a Hosni le hacían caso los aviones caza-bombarderos (el otro día sacó a dos a la calle para asustar un poquito) y hoy la cosa no está tan clara.

Incluso, ya ni te apoya el gobierno de EEUU con su doctrina "hijoputa-pero-nuestro". Cuando Hillary Clinton dice que quiere en Egipto una transición ordenada, parece que está hablando de que la gente no rompa los jarrones de la entrada y tampoco se lleve la cubertería de plata después de la manifestación. Entonces la UE alza su voz para decir que no hagan mucho ruido en la calle, que podrían molestar al vecino judío. Y para zanjar la cuestión, ZP se moja de lo lindo diciendo que España quiere para ellos lo mismo que hemos tenido nosotros, una transición ordenada... que la gente se manifieste pero volviendo a casa en fila de a uno, casi en el orden en que venido... en orden, ¡coño!

15 de enero de 2011

45 aniversario de Palomares (Almería), el dinosaurio todavía está aquí... y nosotros con la palangana.
 
El 16 de enero de 1966, un B-52 de los EEUU con 4 bombas termonucleares de 70 kilotones, colisionó con su avión nodriza. Dos bombas chocaron contra el suelo liberando plutonio y americio, y creando una nube radiactiva. Una 3ª bomba cayó en el mar y tardaron casi 3 meses en encontrarla. Más sobre los hechos y la contaminación actual, aquí.

Don Manuel (Fraga) en la foto (ejemplo magnífico de propaganda gringa de la Guerra Fría), se bañó, mostrando las lorzas y que "no pasa(ba) nada". Eso explica su inmortalidad y uso constante de su principal arma política: negarlo todo, desde los crimenes cuando Ministro de Franco a sus responsabilidades en el otro ecocidio más reciente que tapó, la marea negra del Prestige.
Por lo que nos toca, según Wikileaks, nuestra posición respecto a los EE.UU. sigue siendo la misma: palanganeros del Imperio. Lo recogen los mismos que, en otra noticia, cuestionan a Assange y su organización. Curiosa ambivalencia de "la contrainformación", jé, jé... ¿En qué quedamos?