31 de mayo de 2012



- Qué te compres una casa que yo te avalo.
- Comprala ahora, luego es más caro.
- La vivienda no baja, siempre la puedes revender, si que nosotros te avalamos...
- Estudia una buena carrera, no vayas para una profesión inferior, para ya están los inmigrantes.
- Vota a PP o PSOE, a la mayoría, no a los demás.
- No menees la historia, las heridas mejor cerradas.
- Este Gughenhain de chichinabo es bueno para el pueblo, seguro...

Jóvenes españoles, siempre tan espabilados, dejen de echar la culpa de sus problemas a unos políticos, instituciones y una monarquía que de lejos, cualquier persona no oligofrénica, ya veía que eran unos mangantes. En realidad, échele la culpa a sus viejos, que con su inmensa estupidez han sostenido el tamaño fracaso de este país.

Qué no te gusta la democracia de tu país, ¿dónde estabas tú mientras te robaban la cartera la oligarquía instituída hace 30 años? ¿En el FIB, de Erasmus, haciendo el modelno en La Casa Encendida? ... Pues, ahora te jodes por pringao.
D.
El PSOE se desgració cuando cambio su lema de OTAN NO por el de Y DE SALIDA TAMPOCO. El referédum de 1986 es uno de los casos de manipulación político-informativa más reveladores. Su resultado fue nuestra subordinación al Pentágono (véase la despedida de ZP con Rota). La "modernización" del ejército franquista, dicen otros... en fin. Lo que sí supuso fue el convencimiento de F. González de poder hacer con la opinión pública lo que le viniese en gana, y la deriva hacia la "biutiful people", y la corrupción galopante en pelotazos sin fin, y... Ahora, desde las filas del PSOE "disidente" se afirma que quizás merezca la pena abandonar el euro. ¡Uy! ¿Quién importante lo ha dicho?

La columna que publicaba ayer El País revela que quienes fueron fervorosos del euro, también pueden llegar a serlo de su salida. Bienvenidos al disenso. Aunque esto de "romper tabús políticos" cuando las realidades que blindaban hacen aguas, la verdad, tiene poco de arriesgado. De todos modos, no se lo pierdan: su claridad es meridiana, sus conclusiones palmarias. Vamos, lo mismo que vienen diciendo tantos otros hace tanto tiempo... Claro que no en El País y, quizás, no desde la misma idea de Europa que la de los firmantes. ¿El euro a toda costa? Si no avanzamos hacia un estadio superior de integración habrá que abandonar la unión monetaria
¿Quién clamaba en su momento, antes de la debacle, más política y menos economía?

29 de mayo de 2012



Un político interpelado en un pleno con participación ciudadana por un joven (algo muy atípico, por cierto) responde con asombrosa chulería, que si no lo parece bien lo que hay, se coja el primer avión para Londres para poner cafés.

Desde hace años muchos se han ido a poner cafés, trabajar o simplemente vivir fuera de ese país mugriento que se llama España. Muchos se quedaron descolocados al darse cuenta que eran parte de una sociedad bizarra, que parecía hacer todo al revés de lo lógico.
Son aquellos que, por ejemplo, han padecido la baja calidad de una enseñanza que te acercaba a la lerdez, o soportaron el sambenito de una universidad que les marcó con un pierde tu tiempo durante cinco años. Muchos, ya entonces, se largaron en silencio. No se quejaron jamás de las injusticias que vieron en su entorno, de la corrupción mental, de la indiginidad de vivir en la tierra del amiguismo o del quítate tú para ponerme yo. Como sombras abandonaron discretamente el barco.
Son aquellos que no tienen amigos, que no roban, ni mienten, son aquella parte de la sociedad que se sienta a tu lado y comparte las cosas que son normales, las que nos hacen ser humanos.

No son los mejores los que se van. Los que se destierran, son aquellos que aspiran simplemente a vivir dignamente, los que no soportan que su patria sea un infierno.
D.

28 de mayo de 2012

'Pepe' Mujica, Presidente del Uruguay sólo guarda para su manutención mensual unos 20.000 pesos. Dona el 90% de su salario (12.500 dólares) a fines sociales .
¿Y su protocolo futbolístico? Tras la "pitada" al Borbón y al Himno, lean sobre un señor que sí sabe comportarse: "El último ejemplo lo ubicó en la ferretería del barrio Paso de la Arena, hacia donde fue para adquirir una tapa para inodoro. Compró lo que iba a comprar, y acto seguido aceptó una invitación informal de los jóvenes de la zona, nucleados en el humilde club de fútbol Huracán. Sin seguridad, sin eufemismos, Mujica brindó una sencilla charla de aliento a los futbolistas que participan en el torneo de la Segunda División Profesional... aferrado a la tapa del inodoro recién adquirida."

¿Alguien puede imaginar una imagen más hermosa del espíritu deportivo? ¿Por qué cuando se pide que votemos al jefe del Estado se esgrime la posibilidad de que salga elegido Aznar?

El gesto de Pepe Mújica dignifica la labor política, muchos más que los autorecortes de Hollande: "declara su auto VW Fusca como único patrimonio, valorado en 1.945 dólares. De acuerdo a la última declaración jurada que presentó a la Junta de Transparencia y Ética Pública, Mujica sólo es dueño de este coche". Y el nombre de su fuerza política - Movimiento de Participación Popular - avanza los tres términos-objetivos de un representante en los tiempos que corren: que se mueva, por aumentar la participación de los de abajo. Sólo posible desde la modestia y el sentido común que proporcionan tener que comprarte tú mismo la tapa del wáter.
Vía Xabier.
Leer más.

La policí­a abre fuego al aire en Lavapiés durante la detención de un mantero.
Mira el vídeo de esta noticia del ABC.
Como siempre, el guión de esta acción ya lo habían escrito los guionista de The Wire hace unos años:



A continuación, la versión que dió con un nuevo ingrediente: Una malvada asamblea del 15M, que ofreció el diario de humor El País, muy cerca del estilo del mensual global Mongolia. A no que es al revés... En fin, me lío con tanta trola en España.



La-hemeroteca-antisistema.
D.

27 de mayo de 2012



"Y X creó la piscina y vió que era buena, con esa arquitectura de Europa del Este y esas chicas tomando el sol desnudas, en plena calle Toledo.

Y el plan E vio que también era bueno tirar la piscina, y así lo hizo.

Llegaron los empresarios, políticos, cuñados, y sus proyectos: aquí haremos una piscina nueva, no, que no hay dinero, cambiaremos el mercado, haremos un Corte Inglés, haremos un jardín en la azotea, haremos haremos haremos….El barrio sin piscina, el mercado muriendo, y alguien a punto de meterse una gran cantidad de pasta en los bolsillos. Ni entro a valorar el hecho de privatizar el espacio público que es el solar de la piscina de la Cebada.

Señores, no somos figurantes en el parque de atracciones para guiris que están consiguiendo que sea Madrid. En el centro viven familias, jóvenes, viejos que quieren ir a comprar a su carnicero y ejercitar algo sus cuerdas vocales, una vez al día.

Aquí vive gente. Todavía."


Post de Cristina Lagoma: La Espigadora.

25 de mayo de 2012




El gobierno declara que no quedaba otro remedio pues había pasado de supernova a agujero negro.

¡Por díos! Qué chiste más malo....
D.













Este jueves 24 de mayo del 2012 en Madrid, hemos dado de comer a a unas 150 personas con comida reciclada de la basura de un sólo día de recogida.
Y todavía ha sobrado para llevar a casa. Un día intenso pero con gente maravillosa el trabajo se convierte en un disfrute.
Gracias a toda la gente que ha participado y que ha iniciado esta lucha por el sentido común.
Buenas noches y nos vemos en los contenedores de basura.


http://comidabasurablog.wordpress.com
D.


Rodrigo Rato 10 días antes de "renunciar" a Bankia de visita en la Universidad del Éxito (1/05/12)
Aprendan la famosa formación tortuga.


Si, ¡por dios, rescatemos con dinero público a esta gente! ¡A todos los romanos!
Via Escolar.
D.

Sigue la versión Beta del panfleto en curso.  Entregas [I],  [II], [III], [IV], [V] y [VII].

Piratas y comunidades de una red neutral
El sistema de representación ciudadana ha entrado en una crisis paralela a la económica. “El sistema ha caído”, advierte el ordenador cuando algo anda mal de verdad. De hecho, afrontamos una crisis de control propia de los momentos iniciales de una nueva tecnología de la comunicación. En sus inicios supera la capacidad de los estados para regularla y de los mercados para hacer de ella un negocio. Por lo que respecta a los usuarios, cuando cambiamos de forma de comunicarnos creamos nuevas comunidades. Porque comunicar es poner en común. Y al hacerlo con medios propios construimos hermandades y solidaridades que ya no encajan en las fronteras y las economías existentes. Establecemos una nueva relación con el periodismo, prescindiendo de sus embudos y dependencias. Visibilizamos corrientes de opinión y de voto aún no identificados. Desarrollamos procesos de participación y comunicación que expanden nuestros horizontes de desarrollo, pero mudarán hasta encajar en el orden político y económico, aunque alterándolos. También cabe el proceso contrario: que la esfera pública digital comporte una regresión en términos de transparencia y ejercicio de derechos. Del valor que concedamos a las vías emancipatorias que hasta ahora ha abierto Internet depende el carácter democrático o autoritario de las sociedades venideras.
El vapor y el telégrafo, impulsores de la revolución industrial, también jugaron un papel disruptivo. Los desplazamientos más largos y veloces, unidos a la comunicación a distancia y no presencial, hicieron resurgir la piratería y permitieron fundar nuevas comunidades. Hubo un momento en el que resultaba sencillo cambiar el rumbo de los barcos. Se desembarcan ciertas mercancías en puertos que no eran el de destino y después se notificaba un percance que justificase la carga “perdida”. Las tripulaciones más veloces aprovechaban el telégrafo para desviar las rutas en su provecho. En tierra firme los colonos se auto-convocaban para establecerse en asentamientos donde practicar nuevos credos comunitarios en las fronteras de los estados, expandidas por el ferrocarril. Desde la propiedad privada hasta los regímenes políticos, las configuraciones sociales existentes fueron cuestionadas. Algo parecido ocurre ahora.
Internet achica el tiempo y las distancias. Nos libera de los espacios sociales (p.e. escuelas, salas de estar para ver la televisión en familia) que nos daban una identidad estable y un papel determinado. Antes parecía estar claro lo que implicaba ser profesor y estudiante, periodista y audiencia. Ahora no. La segunda parte de estas parejas no se está quieta ni callada. Los alumnos acceden a datos más actualizados o desconocidos para el profesor. Requieren que les guiemos en un proceso de autoaprendizaje, ayudarles a apropiarse de contenidos ajenos, convertirlos en algo propio y, desde luego, aprender a cuestionar y completar los que contenidos que les impartimos. Los internautas requieren lo mismo de los periodistas. En sus procesos de “auto-comunicación de masas”, que diría Castells, las multitudes requieren a los reporteros mmina el discurso ciberros papeles.,ocomunicacije y los pás que nunca. Sólo ellos pueden contrastar las bases de datos y seleccionar los mensajes ciudadanos más relevantes, publicándolos después con el suficiente alcance. Esto requiere que adapten sus roles a los receptores que ya son también emisores y que, en parte, incorporen su filosofía y destrezas.
Los sectores más activos de los “nativos digitales” (quienes nacieron con Internet), pudieran considerarse piratas y comunitaristas del s.XXI. No respetan el copyright ni los nichos de gustos gestionados por la industria cultural. Buscan, intercambian y remezclan archivos de la más variada índole. Publican en “creative commons”: con derecho a copia libre y entregan sus producciones al dominio público, pura expresión bien común. Algunos se definen copy-left o más beligerantes, copy-fight, respecto a la propiedad intelectual propia y ajena trabajo Y han cobrado identidad en la Red de redes. En realidad, algunos son sus verdaderos “creadores”. Aunque no sean reconocidos como tales, crearon una filosofía, unos protocolos y unas prácticas que dieron lugar a la Internet que conocemos. Ahora que intentan materializarlas, llevándolas a sus últimas consecuencias, son coaccionados y reprimidos por leyes “anti-descargas” como la “Ley Sinde” o “Sinde-Wert”, binomio que funde los apellidos de los ministros de cultura del PSOE en 2011 y del PP en 2012. Un buen ejemplo de la irrelevancia de las siglas y los nombres que nos gobiernan.
Pero no resulta fácil confinar a los cibernautas en los roles de consumidores compulsivos y votantes esporádicos. Su resistencia y capacidad de respuesta son considerables. Ejercen y demandan reconocimiento a su condición de sujetos comunicativos de pleno derecho. Participan en la defensa de quienes consideran sus valedores como Wikileaks. Y persiguen un marco de regulación que entiende Internet como ámbito del procomún. Exigen que no sea considerada sólo como un territorio a conquistar por los estados o a rentabilizar por las empresas. Quieren salvaguardar la arboleda informativa, autogestionarla con mecanismos de democracia directa. Algunos creyeron que no necesitan mediación alguna porque se auto-representaban. Y ejerciendo sus derechos digitales quisieron traducirlos al plano civil, saltar de la pantalla a la calle y, después, a las instituciones. Son muchos quienes no conocen siquiera del primer brinco.
La movilización contra la Ley Sinde en 2011 fue obra de los mismos grupos de hacktivistas que tumbaron las webs que bloquearon a Wikileaks. Habiéndose negado gestionar las donaciones en diciembre de 2010, las redujeron tanto que un año más tarde se anunció la suspensión de filtraciones. Los ciberactivistas también reprodujeron en sus servidores los cables diplomáticos que Amazon retiró de su nube digital. Un centenar de ellos probaban que la embajada norteamericana había presionado a la ministra Sinde para que promoviese su ley anti-descargas. A partir de ahí se fraguó una coalición de cibernautas que paralizaron la iniciativa con un debate sin precedentes: irrumpieron en la entrega de los premios Goya y lograron que dimitiese el director de la Academia del Cine.
Después el núcleo más activo impulsó la ola del 15M creando algunas de sus herramientas más importantes: una red social propia llamada N-1 o los grupos afines de Facebook y Twitter, que internacionalizaron la convocatoria de #tomalaplaza como #takethesquare. Otras iniciativas les presentan muy activos en la calle. Las hacktivistas españolas (como les gusta presentarse, en femenino) crearon el sistema de alarmas que coordina el (auto)apoyo entre los desahuciados. Debe atribuírseles gran parte del mérito de uno los logros del 15M menos reconocidos: la posibilidad de entregar el piso a los bancos como pago de las hipotecas inasumibles. Hasta entonces la deuda permanecía pendiente de ser pagada, incluso habiendo quedado en la calle por desahucio. Esta actividad se suma a otras iniciativas de movilización y propaganda en la herramienta de Oiga.me, que canaliza protestas por todos los canales posibles. Muestran a una ciudadanía digital que con recursos propios se hace oír. Al tiempo que construye una esfera pública alternativa, cuestiona y transforma la anterior.nica﷽﷽﷽﷽﷽﷽e electr Amazon retiríaron las donaciones a Wikileaks en diciembre de 2011 y que reprodujeron las filtraciones que Ama
Generando flujos de información autónoma, cooperativa y de libre circulación los hackers construyeron Wikileaks, que puede considerarse el primer medio de comunicación global. Bloqueados económicamente por los sistemas de pago electrónico, han dado respuesta y seguido funcionando. Acosados tanto por el Pentágono como por China, mantienen sus servidores activos. En todo el mundo se detuvo a jóvenes que permitieron que sus ordenadores fueran usados en ciberacciones de respaldo a Wikileaks. Parecieran irreductibles. Se lo saltan todo. “No se puede poner vallas al campo”, dicen, refiriéndose a Internet. Se vanaglorian en saltárselas. Persisten en hacerlo. Pudieran confundirse con vándalos y a veces se comportan como tales. Pero en realidad defienden la libertad de expresión digital. Una libertad que, como todas, debe ser regulada. Con una regulación que, como todas, fijará sus límites, repartiendo costes y beneficios. Inhibirse en este debate implica resignarse a figurar en el bando de quienes lo perderán.
Frente al potencial ciberactivista que Wikileaks encarnó y movilizó, las democracias occidentales (y sus remedos autocráticos) respondieron con tres discursos mentirosos de peligroso alcance. Los hechos los desmienten. Nos instalan en la falsedad. Y sus consecuencias a largo plazo resultan letales. Reducen nuestras posibilidades de autonomía personal y colectiva. Justifican la represión de internautas díscolos. Y, en última instancia, jusitifican legislaciones contrarias a una Internet neutral; es decir, indiferente a si la usa un soldado raso como Manning o un alto mando del Pentágono. Ambos gozaban casi de la misma capacidad de transmisión cuando se produjeron las filtraciones. Internet no distinguió si los archivos filtrados provenían de un soplón o un jerarca militar. La neutralidad de la Red es condición previa de su carácter democrático. Nos equipara como sujetos comunicativos y ciudadanos digitales, pero está a punto de desaparecer. Nuestros perfiles, avatares o pseudónimos (nicks) no son tan anónimos como creemos. Ni su capacidad de acción será la misma.
La Red aún distribuye de modo bastante horizontal e igualitario nuestra libertad de expresión. No permitiríamos que por las carreteras circulasen unos cuantos privilegiados que, por su dinero o cargo, viajasen en carriles reservados, de alta velocidad y custodiados por la policía. En caso de accidente llegarían antes a los hospitales que pagamos todos, como las infraestructuras de comunicación. Sin embargo, parecemos dispuestos a admitir medidas similares en la Red. ¿Quién, pudiendo pagarlos, no contrataría servicios de Internet más veloces y seguros? Un futuro incierto se avecina tras el posible triunfo de los enemigos de Wikileaks. Los ejércitos, policías y empresas gozarían de la arbitrariedad para comportarse como el sheriff, su cuadrilla de cuatreros metidos a ayudantes o la mafia ganadera y ferroviaria que les paga. En el Western que algunos proyectan Internet es una finca a vallar. La arboleda perdida se transforma primero en praderas y luego en explotaciones forestales para producir más carbón y traviesas. Hay que fundir más raíles y clavar más cercas. Pero antes de nada, hay que limpiar el terreno.
Los carteles de “Se busca” (verdadero mensaje de la mayoría de las noticias que sobre él se publican) presentan a Assange como líder de una organización terrorista, delincuente o agente de una guerra psicológica. Los tres discursos bélicos declaran la guerra a un enemigo común desde varios frentes. Los vamos a desmontar en este capítulo y en el siguiente veremos la paz final que persiguen firmar. Insisto en que nos abocan, no sólo a la ignorancia de lo que (nos) está pasando, sino a la inactividad. Nos niegan capacidad y razones para defender nuestro actual margen de acción. Porque fomentan una Internet colonizada por la propaganda estatal y la publicidad corporativa. Su mejor contribución consistiría en acotar de un modo racional las amenazas y disfunciones de la Red que entre todos hemos construido. Ocurrirá si la empleamos y regulamos para extender y profundizar los derechos digitales en lugar de recortarlos.
Reconozcamos las evidencias, como el excesivo secretismo que constatamos en el capítulo precedente. Resulta insostenible por los recursos que requiere (des)clasificar la ingente documentación secreta que generan los estados. Pero, además, apelemos a la capacidad tecnológica de la ciudadanía. La opacidad institucional se justifica despreciando su madurez, negándole competencia política y cognitiva. Minusvaloramos las destrezas de nuestros conciudadanos para movilizar máquinas y mentes, liberando información que no se justifica como secreta. Pagamos datos que luego se nos niegan. No tenemos derecho a conocerlos y a debatirlos, sólo la obligación de costearlos. Se nos prohíbe liberar información para que la sociedad en pleno actúe como interventora de las cuentas y procederes de quienes gobiernan. Este lugar de avanzar en esa dirección, aceptamos abusos censores, sin ser conscientes de que nuestras huellas digitales (el rastro de información propia que siempre dejamos en Internet) se almacenan en Data Center sin apenas regulación. La bunkerización de las elites – impermeables a la presión popular, sin reemplazos ni rendir cuentas - podría agravarse. Su invulnerabilidad es nuestra indefensión. Los derechos digitales corren riesgo de devenir en algo virtual: algo ilusorio, presente sólo en las pantallas.
Una democracia exige que todos los documentos oficiales sean públicos por defecto. El secreto y la censura sólo se justifican por los efectos nocivos constatados después de la publicación de un mensaje, porque amenaza de forma probada la seguridad o la convivencia. Las limitaciones de la libertad de expresión debieran ser pocas y, desde luego, siempre argumentadas y muy bien delimitadas. En caso de duda y como prueba de fortaleza institucional, se prefiere la publicidad a la censura. La mayoría de los hackers admiten estos principios. Por ejemplo Assange, colaboró con la policía para perseguir redes de pederastia. O Anonymous no publicóIncluso quienes se erigen en justicieros admiten en puramente virtualeserializarlas, llevarlas a sus ñultimas consecieos filtros algunos datos que podrían haber afectado los juicios contra R. Murdoch. Incluso quienes se erigen en justicieros de la transparencia admiten límites legales. Pero exigen que sean fijados por políticas de comunicación que atiendan a las necesidades de todo el cuerpo social.
Una democracia regula las tecnologías y los canales comunicativos en aras, no sólo de su valor económico, sino de los usos sociales y del debate público que promueven. El “todo vale” en la guerra contra Wikileaks, en el fondo, evidencia una lucha sin reglas ni cuartel por el dominio de la Red. Su regulación debiera desprenderse de la consideración serena de los riesgos que acarrea una ideología de la transparencia inconsciente de sus limitaciones, que no son pocas. De este debate debiera surgir un nuevo perfil profesional, viable y enraizado en lo social alpiadoemejante iodistas pasasdiie las infraestructuras de transporte. ,00.html
ando sistemas a gran escala, y disftuto a, que abordaremos en el próximo capítulo. Los periodistas dejarían de ser los porteros de las fuentes oficiales y promoverían un debate público, abierto y colaborativo. Pero la mejor forma de impedir una discusión sosegada es declarar la guerra.

23 de mayo de 2012

Se están rompiendo los pactos de silencio entre la profesión y sus empresas. El gran pacto que sustenta las autocensuras y mordazas de la esfera pública española. Informadores muerden la mano que les alimentó a diestro y siniestro.

En el espectro de la derecha o el bloque de poder hegemónico PP-PSOE, por ejemplo, a nivel de monopolio autonómico, véase el caso de La Voz de Galicia (la Coz le llamábamos, por las muchas que nos ha dado). Aquí se despachan a gusto con el actual director de ABC y demás depredadores.

En el espectro de la izquierda "alternativa" oficial (el "entorno" Chacón, vamos), la cosa se pone fea para el primer intento de un movimiento social (la Xarxa de Enric Durán) para hacerse con una cabecera. Todo un ejemplo de indignación bien canalizada, que hace enrojecer a la inanidad de sindicatos y demás instituciones/fundaciones "progresistas". Pasen y vean al troskismo inmobiliario en acción.

Una vez más, compas. aprovechemos la crisis para reinventarnos y trabar un nuevo pacto entre el periodismo y la sociedad civil.

Lectura vigorizante:
SAMPEDRO, Víctor. "15M y periodistas, un pacto para la ruptura y para la autonomía". Versión en castellano del texto: "15M e xornalistas. Un pacto para a ruptura e a autonomía", en Pérez Pena, Marcos. A praza é nosa. Santiago de Compostela: 2.0. Editora, pp. 169-184.
Sé que está feo sacar esto aquí, pero es lo más hermoso que hemos intentado entre todos. Máster CCCD. Y aquí también.
No buscamos matrículas, ni precarios para enviar como becarios a los amiguetes. Buscamos proyectos cañeros, para ayudarte a llevarlos a cabo. Sé que es difícil de creer, pero juntos podemos. 
[Links vía el gran panóptico Moriche]

22 de mayo de 2012

Esperanza, illuminati
Estos días de déficit y otras mentirijas, nuestro sincero homenaje a Esperanza Aguirre, que buena presidenta de la III República...:
http://esperanzahaciendocosas.tumblr.com
D.
El presidente de Bankia, Rodrigo Rato, brinda tras dar el tradicional toque de campana en el inicio de la negociación en Bolsa de las acciones de Bankia.

Yo acuso.
Un texto de Rafael García de Serfiex en www.diarioabierto.es

Hace aproximadamente un año, durante el pasado mes de junio de 2011, la European Banking Authority (EBA) llevó a cabo la segunda oleada de pruebas de resistencia (stress test) para la banca europea. La primera oleada se había realizado en fechas similares del 2010. Los tests a la banca española fueron coordinados por el Banco de España (BdE).

Cuando hoy releo la presentación de resultados de las pruebas difundida por el BdE, mi mueca inicial de ironía se va transformado en indignación. Las conclusiones del BdE el 15 de julio de 2011 eran las siguientes:

“1º. Los stress test han supuesto un nuevo ejercicio de transparencia: por la elevada participación española y por la riqueza de la información disponible para su análisis.

2º. Ninguna entidad deberá incrementar adicionalmente su capital como consecuencia de la prueba de estrés.

3º. La labor supervisora continúa más allá de estas pruebas de resistencia”

Me dedico desde hace 20 años a la medición y al control de riesgos financieros y puedo confirmar que las pruebas de tensión son habituales en mi profesión. Estos tests complementan las medidas tradicionales de riesgo basadas en hipótesis estadísticas de normalidad. Se trata de dibujar escenarios de situaciones extremas y analizar el comportamiento de la entidad o de la cartera ante esas circunstancias extraordinarias. Por eso las llamamos pruebas “¿qué pasa si?” o pruebas de “peor escenario”. Como a los financieros nos encanta sacar pecho en inglés ante nuestros clientes, las llamamos “what if analysis” o “worst case scenario”.

Algunas de las situaciones extremas propuestas para la banca española en la pruebas de resistencia del 2011 eran las siguientes: caída de PIB del -2,2%; caída del precio de la vivienda del 21,9%; caía del precio del suelo un 46,7%; incremento de 165 puntos básicos de los tipos a largo plazo de la deuda pública; o caída de la bolsa del 21%.



Yo acuso

Es verdad que se podían haber “pintado” hipótesis extremas más duras pero, en general, eran suficientemente extremas para lo que un profesional pudiera esperar de una prueba de tensión estándar.

Lo que a muchos nos extrañó fue la “envidiable resistencia de la industria” antes esas circunstancias extremas. Algo olía mal y si no eran las hipótesis, lo que estaba podrido era el balance del banco. Las cuentas de la industria no reflejaban la situación real de la misma.

Un año después los hechos corroboran que la industria (o al menos parte de ella) no fue transparente con la información suministrada a la European Banking Authority y que ni el Banco de España, ni los auditores internos, ni los auditores externos, ni las agencias de rating sospecharon lo más mínimo.

El resultado a fecha de hoy (mayo 2012) es el siguiente: un nuevo plan de rescate para la banca -y ya van unos cuantos- (eufemísticamente lo estamos llamando “plan de reestructuración del sistema financiero”); nacionalización de la tercera entidad financiera del país; inevitable incremento del deterioro de las cuentas públicas; huída acelerada de los inversores a otros países e industrias financieras con menor riesgo; retirada vertiginosa de depósitos; revisión a la baja del rating de la industria; desprestigio de nuestro supervisor; nuevas pruebas de resistencia encargadas a consultoras internacionales americanas y alemanas.

Las consecuencias de la ausencia de transparencia siempre son nefastas. El inversor tolera mal el error pero tolera peor la mentira: si me han engañado una vez lo pueden hacer más veces. La marca “España” está en su peor momento. Se echa la culpa a políticos, comunidades autónomas y ayuntamientos, ¿pero cuál es la responsabilidad de nuestro sistema financiero?

A finales del siglo XIX el escritor francés Émile Zola publicó en la prensa una carta abierta al presidente de la república francesa con un alegato a la verdad y la transparencia sobre unos hechos de fragrante injusticia por parte del poder establecido que se ha convertido en un icono histórico de condena a la mentira, la injusticia y la oscuridad de la sin razón. El alegato de Zola se titulaba “J’accuse...!”. Yo acuso.

Al final de su carta Zola decía: ”En cuanto a las personas a quienes acuso, debo decir que ni las conozco ni las he visto nunca, ni siento particularmente por ellas rencor ni odio. Las considero como entidades, como espíritus de maleficencia social. Y el acto que realizo aquí, no es más que un medio revolucionario de activar la explosión de la verdad y de la justicia. Sólo un sentimiento me mueve, sólo deseo que la luz se haga, y lo imploro en nombre de la humanidad, que ha sufrido tanto y que tiene derecho a ser feliz. Mi ardiente protesta no es más que un grito de mi alma.”

Casi 120 años después lamento profundamente tener que suscribir las palabras de Zola aplicadas a parte de la industria financiera de mi país.

21 de mayo de 2012


Desde Londres esto hace mucha más gracia. Y se aprecia con más fidelidad el tamaño de The Spanish Pandereta:

Algún día todo esto nos saldrá muy caro de Ignacio Escolar  
El caso Dívar muere antes de empezar. La fiscalía del Tribunal Supremo ha decidido archivar la denuncia contra el presidente del Tribunal Supremo sin siquiera ir a juicio. La decisión es un absoluto despropósito, por mucho que se vista de legalidad. Según la Fiscalía, el presidente del Supremo no tiene por qué explicar en qué se gasta el dinero de todos: si él asegura que es un viaje oficial no hace falta decir más. Según la Fiscalía, algunos de estos gastos pueden ser “de carácter reservado” y el señor Dívar tiene derecho a no revelar los detalles, como si fuese un agente secreto en misión especial en Marbella. Según la Fiscalía, la semana caribeña es de lo más legal y el señor Dívar es inocente porque “no pretendió lucrarse”. Solo falta, para rematar, que la Fiscalía asegure como hizo el propio presidente del Supremo, que 18.000 euros es “una miseria” de la que no merece la pena hablar más.
Algún día todo esto saldrá caro: algún día pagaremos con altísimos intereses este constante deterioro institucional, esta permanente sensación de estafa que sufren muchos ciudadanos, esta aparente impunidad. Todo sale gratis: el presidente del Gobierno puede mentirnos a la cara y no pasa nada. El presidente de los jueces puede cargar gastos privados a la visa del trabajo y tampoco pasa nada. El cuarto mayor banco del país puede dejar un agujero de al menos 12.000 millones, un 20% más que el recorte en educación y sanidad, y tampoco pasa nada. El jefe del Estado puede matar elefantes, su yerno puede dedicarse al talonmano, pero nunca pasa nada. Hasta que pase.

20 de mayo de 2012

¿Lo habremos logrado? ¿Que Metroscopia-El País nos den más datos que los recogidos en el artículo que firmé en Público el día anterior?

Los datos que publicaron eran que: el 51% de los encuestados mostraba simpatía y un 33% rechazo.
[http://politica.elpais.com/politica/2012/05/12/actualidad/1336851734_553266.html]
 
Ahora resulta que éramos tantos o más que hace un año? Pena que esto no fuese titular de primera plana el primer día de movilizaciones del aniversario.

"El volumen de simpatizantes del 15-M es significativo y similar al de la primavera pasada, especialmente tras las últimas movilizaciones: el 68% de la población, 75% entre los jóvenes. La amplia mayoría quiere que continúe y cree que básicamente tienen razón. Son tres veces más que quienes han asistido a alguna de sus concentraciones y ocho veces más que quienes han participado en alguna de sus asambleas"

Encuesta de la imagen y cita:  http://politica.elpais.com/politica/2012/05/19/actualidad/1337451774_232068.html

18 de mayo de 2012


(18/01/2012)
Montoro anuncia sanciones penales para los malos gestores. - Público
Los políticos que no cumplan el déficit tendrán responsabilidad penal. - El Mundo

(18/05/2012)
Madrid y Valencia provocan que el déficit público se dispare al 8,9% - El País.

En cuanto se pueda fumar en los casinos, se arregla la economía... en dos patás. Ya he echado un currículum para chica de alterne.
D.


Cenas con desechos, mapas de recogida, carritos de alimentos cedidos.

El ‘freeganismo’ llega a Madrid.

Surgen dos plataformas de reciclaje de alimentos en Madrid.

Pretenden denunciar el consumo irresponsable de comida.


Se desecha una media de 179 kg de alimentos por persona al año en Europa.

DESCARGABLE Informe de la UE sobre como evitar el desperdicio de alimentos
DESCARGABLE Resumen del proyecto de Excedentes/Excess

MARÍA COMES FAYOS El País Madrid 17 MAY 2012

La función ha terminado en el Teatro Real. Los espectadores, vestidos de gala, abandonan el edificio. Es entonces cuando el personal del teatro saca los cubos de basura a la calle de Arrieta, ya desierta a medianoche. Un anciano espera pacientemente la llegada de los contenedores. Rebusca. Saca sándwiches y un par de trozos de bacalao. Todo es comestible. Excedentes que han sido desechados por normas de sanidad. Para el anciano, reciclador de comida, este contenedor es su secreto mejor guardado.

Este es solo un ejemplo del aumento de tránsito frente a los cubos de la basura de supermercados, restaurantes y otros establecimientos, como los teatros. Los necesitados han aumentado, pero ellos no son los únicos que acuden a los contenedores a hacer la compra. Una nueva especie se extiende en la ciudad: los freegans. Buscan alimentos comestibles que las superficies han desechado por tener algún tipo de defecto: están casi caducados , tienen alguna imperfección o se han deteriorado por accidente.

Los freegans se meten en la basura, se organizan y crean mapas localizando los mejores sitios de recogida. Pero hay que diferenciarlos, ellos no hurgan por necesidad, sino para denunciar un sistema consumista que desperdicia anualmente en Europa un 50% de alimentos comestibles, o lo que es lo mismo 179 kg por persona al año, según estimaciones de la Comisión Europea.

Las plataformas freegans —unión de freedom (libertad) y vegan(vegano)— van apareciendo en la capital. Así lo demuestra la creación hace unas semanas de Comida Basura, un grupo dedicado al freeganismo que ha organizado una cena con mermas alimenticias para el próximo 24 de mayo en Esto es una plaza, un solar habilitado en Lavapiés para actividades vecinales. Tendrán hasta una cocina móvil construida por el colectivo de arquitectos Todo por la Praxis con materiales 100% reciclados. Lo único que se necesita para el evento culinario son cubiertos, un vaso, un plato y, por supuesto, un tupper… por si sobra.



La cocina móvil que utilizan en la cena 'freegan'.

En la calle de Escuadra de Lavapiés está situado el centro cultural OffLimits donde el pasado mes de abril se celebró la primera reunión de la plataforma freegan. “Es una iniciativa necesaria y apropiada para estos tiempos en los que la población se está empobreciendo”, opina Luis, miembro del Invernadero de Lavapiés, de donde sale esta propuesta.

Las sillas están preparadas en semicírculo alrededor de un gran bloc de notas en blanco y una decena de personas aporta su granito de arena. ¿Dónde recoger la comida? ¿A qué hora? ¿Qué problemas encontraremos? Los moderadores resuelven las dudas: El Día situado en el Paseo de la Florida o el Carrefour y el Corte Inglés de Quevedo son perfectos para recoger restos. Surge entonces el Teatro Real. El secreto del anciano reciclador se hace público sin remedio.

Es entonces cuando comienza la estrategia: La recogida se establecerá a mediodía y a las nueve de la noche y los comandos harán rutas durante la semana previa a la gran cena colectiva. “Es una manera divertirse a costa del despilfarro consumista”, aseguró uno de los asistentes.
Los excedentes y el arte

El aumento de la preocupación por los desechos alimenticios y la expansión de reciclaje de comida han provocado, además, un salto de giro artístico.

Matadero Madrid acogió el proyecto deExcedentes/Excess y Todo por la Praxis en sus instalaciones. La nave 16 se convirtió en el Ranchito, un espacio de investigación en el que participaron 34 artistas o colectivos locales e internacionales.

José Luis Bongore también asiste a la creación de la plataforma. Los excedentes alimenticios se han convertido en los últimos meses en su especialidad con la puesta en marcha de un proyecto al que han llamado Excedentes/Excess y que cabalga entre Madrid y Nueva York. Cinco artistas provenientes de diferentes campos se han comprometido a dignificar el acto de recoger comida desechada. Pretenden cambiar realidades sociales a través del arte y promover la solidaridad, sin olvidar la reflexión en torno al autocontrol en el consumo. Su radio de acción, sin embargo, se centra solo en los mercados de barrio, “porque nuestra concepción del arte es extramuros”, explica Bongore.

Un carrito recorre el mercado San Fernando de Lavapiés. Es un artilugio cuadrado, como un cajón enjaulado, del que surge una mesa plegable donde se colocan los alimentos que los comerciantes les ceden. "En lugar de desecharlos se aprovechan", opina Pepe, que regenta una frutería. “El problema es que si alguien se intoxica, Sanidad nos puede cerrar el chiringuito”. Ese es el principal escollo que sortear.

El carrito funcionó durante dos fines de semana. La calle de Mesón de Paredes se convirtió en escenario de ensayo y el colectivo se encargó de pasar por los puestos para recolectar aquello que terminaría en el contenedor al cierre de la jornada. Los viandantes paraban, miraban y, sí, cogían.



Los vecinos del barrio ya no pueden disfrutar del carrito de mermas. Excedentes lo ha aparcado y se ha marcado un objetivo ambicioso: redactar una propuesta de ley que exima al dador de comida de responsabilidad legal. Una ley no basada en la caridad, sino en el control de excedentes y el libre ejercicio de la ciudadanía. Además, quieren evitar que se pongan multas que pueden llegar hasta los 700 euros por rebuscar en la basura debido a una ordenanza municipal aprobada en 2009. “La norma se modificó ese año para evitar el robo de papel, cartón y vidrio”, explica una portavoz del Ayuntamiento. “En ningún caso se lucha contra la gente que busca comida. Puedo confirmar que no se ha puesto una sola multa por ese motivo”, asegura por teléfono.

Javier Ollero, presidente de la Federación de Comercio Agrupado de la Comunidad (COCAM), opina que la propuesta de ley no es viable y asegura que aunque logren llevarla al Congreso, ya sea por iniciativa ciudadana (500.000 firmas) o mediante un grupo político, serán las autonomías las que tengan la potestad de aplicarla. Javier Espinosa, director del Banco de Alimentos de Madrid, también ve problemas. “¿Qué circuitos seguirán esos productos?”, se pregunta. “Quizás alguien los coja y los revenda creándose así un mercado negro respaldado por una buena acción”, declara dudando de la propuesta. Bongore responde explicando que también se puede hacer cogiéndolo directamente del contenedor.



La cocina que se usará en la cena 'freegan'. / TODO POR LA PRAXIS

Juanjo Díez, de EQUO, dice que su partido está interesado en la propuesta. Cree que es necesario debatir el tema de la caducidad, que ya se ha planteado en el Parlamento Europeo. También habla de la vergüenza social que supone rebuscar en la basura. Tanto el proyecto de Excedentes como el de Comida Basura pretenden acabar con ese sentimiento.

El abuelito reciclador siempre espera, busca y recoge. José Luis Bongore lo ve cada vez que pasa de camino a casa de un amigo. Se para y le pregunta por ese contenedor pero el anciano siempre le responde: “Vaya usted a los basureros del Día. Este es mío”.

En http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/05/17/madrid/1337281438_121719.html

Más info comidabasurablog.wordpress.com

La sociedad civil que no nos merecemos.
Frente a un movimiento como el 15M apenas cabe respuesta institucional más autoritaria, condescendiente en el mejor de casos, paternalista siempre. Quienes gobiernan actúan como profesores que un día encontraron a sus alumnos sentados en corro sobre la tarima, ampliando el temario. Se atreven a exigirles que vuelvan a sus pupitres, como las autoridades impusieron a los manifestantes la hora de regresar a casa. Y cuando no lo hicieron, "fueron a por ellos". No están dispuestos a atender ni entender la pedagogía que ahora, en boca de sus pupilos, denuncia que ellos renunciaron a impartirla. Hace tiempo que comenzaron a dictar apuntes dándoles la espalda. Daban, en lugar de educación para la ciudadanía, misas en latín con la consabida retórica: tras el valle de lágrimas (penitencias inaplazables, cinturones apretados hasta la asfixia y azotes instructivos) aguarda la salvación (la senda de crecimiento, la tierra prometida y la comunión de todos los santos). Pero sus lenguas están muertas: no (se) hablan en la calle. Allí casi nadie les atiende ni entiende.

Por eso, cuando la calle habla, en vez de cambiar de registro, retoman la guía del profesor para examinar al 15M; en realidad, para suspenderlo. Saben que sus respuestas no caben en sus preguntas. Lo evalúan con números. Las noticias recuentan indignados, señalando que cada vez han sido menos, como si la represión no hubiese ido a más. "El 15M se desinfla", dicen, obviando que la burbuja no ha parado de crecer. Y cifran el respaldo de la opinión pública con preguntas tipo test. Opciones cerradas. No vaya ser que la ciudadanía responda algo "incorregible": fuera de temario y sonrojante para el examinador. Una encuesta, por ejemplo, ofrecía como única disyuntiva si el 15M era “pacífico” o “radical y antisistema”[1]. Tres adjetivos que en las actas del movimiento se emplean de forma conjunta e intercambiable. El 15M exige y pretende remover con métodos pacíficos las ra 15M; en realidad,ecambio de las La apuesta pac5M emplea simultalo, oponen quien atestud sabe que las armas cierran el ditivo.íces de un sistema demasiado corrupto, pero le convierten en violento.

Suspendido en democracia. Expulsado de la esfera pública por cero en conducta. Menos mal que las encuestas también señalan que casi un 70% de la clase rechazaba esa expulsión[2] y que los castigados eran de los suyos, "los pacíficos" (55%)[3]. Este respaldo y la intolerancia exhibida por los líderes de opinión nos llevaría a revertir otra frase manida: "Tenemos una sociedad civil que no nos merecemos". Durante cuatro jornadas se ha evaluado la Democracia Real que los ciudadanos han desplegado a la luz sus "logros políticos". Pero solo son materializables por unos representantes que ignoran, devalúan o atienden retóricamente sus demandas. Se pide incidencia en las urnas a quien denuncia la ley electoral. Se le imputan militancias, carnés de partido y conspiraciones a quien cuelga sus actas de la Red, para así invertir la exigencia de transparencia contra quien la reclamaba. Se pide a los expertos que señalen los retos futuros de un movimiento que, a pesar de su destreza tecnológica, repudia la tecnocracia. Se golpea al 15M y después, una vez diezmado, se le recuenta y tacha de violento. Se sondea a una corriente de opinión con intención de encasillarla en categorías obsoletas. Y todo ello sumado pone final (anunciado desde su arranque, deseado tras cada campaña) a un proceso abierto de contestación y fiscalización ciudadanas. Para rematarlo se le exige al 15M una lista (cerrada) de demandas concretas y factibles. Entiéndase bien, realizables aquí y ahora: por los mismos de siempre y con sus reglas de juego.

Hemos adoptado ante el 15M la postura propia ante un menor de edad. El diálogo con él se ha zanjado con el doble imperativo del catecismo: antes, recita los mandamientos; luego, hablamos. Todo lo contrario a la pregunta socrática, que pretendía que el discípulo extrajese la verdad que le habitaba y a la que debiera responderse con otra pregunta, que la hiciese más precisa y pertinente. De la capacidad ciudadana para mantener ese debate con sus representantes y del compromiso de estos de responderles nació la democracia. Desde esta perspectiva el balance no puede ser más pesimista. Y la atribución de responsabilidades que se ha hecho tampoco puede resultar más injusta. La pobreza organizativa e intelectual del 15M es innegable, pero ha sido superada, con creces, por la de quienes debieran ser sus interlocutores. Y a los que los medios, por cierto, no han sabido interpelar, siquiera arrancar declaraciones antes de que pasasen las movilizaciones del primer aniversario.

Del 12M al 15M la pedagogía política y la defensa de la democracia han sido ejercidas, sobre todo, por la ciudadanía: los jóvenes que han fraguado y demostrado su poderío ("empoderamiento" para los anglosajones) en la Red y la vieja militancia de las luchas sociales. Una vez más y aún con todo, incoherencias y debilidades propias incluidas, su contribución ha sido enorme. A pesar de quienes gobiernan y el 1% al que representan, el 15M ha desenmascarado el consenso publicitario que encubren los eslóganes tipo "esto lo arreglamos entre todos". Quienes ocultan sus delitos y socializan sus pérdidas culpabilizándonos de la crisis, exigiéndonos que sigamos costeando su codicia, se han transformado en matones. "¡Esto lo arreglamos nosotros solos!". No han sido los indignados quienes lo han proclamado en un alarde de autosuficiencia, sino sus represores y quienes callaron ante ellos, sin forzarles a responder con otro lenguaje que la intimidación y el menosprecio. Mejor harían cuestionándose qué hacer de aquí en adelante para merecerse semejantes ciudadanos.

Víctor Sampedro es catedrático de Comunicación Política.


[1] http://politica.elpais.com/politica/2012/05/12/actualidad/1336851734_553266.html El 51% de los encuestados mostraba simpatía y un 33% rechazo.
[2] El 69% de los españoles está en contra de la prohibición de que los indignados acampen en Sol: http://www.elplural.com/2012/05/12/el-69-de-los-espanoles-esta-en-contra-de-la-prohibicion-de-que-los-indignados-acampen-en-sol/
[3] http://politica.elpais.com/politica/2012/05/12/actualidad/1336851734_553266.html

17 de mayo de 2012



Versión adaptada al castellano de "How to film a revolution" de OccupyTheMovie.net
La adaptación ha sido realizada por Tabacanal y AudioviSol.

Publicado en Contraindicaciones.
D.

Por El Roto.
D.

16 de mayo de 2012


"Esto lo arreglamos nosotros solos".
 
El debate público sobre el 15M amenaza con desactivar su potencial regenerador antes de haberlo reconocido. Menospreciando sus demandas y propuestas (no por sí mismas, sino por la forma de plantearlas) se anticipa su final. Malinterpretamos un modelo de expresión y movilización ciudadana que, a pesar de sus limitaciones, ejerce de contrapoder ciudadano: recuerda cuál es la línea de flotación de la democracia y ensancha las promesas de emancipación personal y colectiva. No parecemos capaces de ver, siquiera vislumbrar, lo que representa Sol.

Ya no hay deslumbramiento ante la novedad y el empuje del 15M. Pasado un año, se ha hecho balance: los indignados son cada vez menos y están más radicalizados. Dos rasgos que se antojaban inevitables, dada la dureza de las sanciones y el agravamiento de la crisis. Pero que se presentan como fruto de la debilidad del movimiento; no como consecuencias lógicas del contexto en el que se desenvuelve. Decretando el fin de un proceso en marcha, la vara de medir el 15M absolutiza un tablero de juego político cuya crisis legitimidad queda evidenciada por la presencia del movimiento en las calles; sobre todo, en términos comparativos. No se ha insistido lo suficiente en que los indignados españoles sobrepasan, con creces y contadas excepciones, el nivel de movilización y la popularidad de sus compañeros extranjeros.

La autosuficiencia de las interpretaciones sobre el 15M no solo es fruto de su provincianismo, sino también de los tics autoritarios que perviven en nuestra cultura política. En nombre y en defensa de la democracia, entre el 12 y el 15 de marzo hemos desdeñado las dimensiones más generativas del movimiento y justificado su represión. La vara de medir a los indignados se transformó en porra. El desalojo reiterado de unos cientos de ciudadanos de las plazas fue un acto premeditado, perpetrado con nocturnidad y alevosía. La desmesura policial ha campado a sus anchas para apagar un enjambre de luciérnagas que reclamaban más luz en las instituciones. Mientras, los medios planteaban un panorama lúgubre: la inminencia de ajustes más duros y miedo al caos.

El silencio sobre la censura (asalto gubernamental de RTVE, cierre de medios comunitarios, agresiones a informadores), las detenciones de transeúntes ocasionales, las multas y penas imputadas a los desobedientes civiles degradan aún más nuestra democracia. Ante las ágoras en las que se está fraguando la democracia del s. XXI, quienes aún se creen líderes de opinión producen discursos para el mercado electoral incapaz, por el momento, de digerir y menos aún fagocitar al 15M. Así evitan hacerse cargo de la impugnación de la que son objeto. Y que no puede ser mayor. El 15M o #takethesquare o 99% manifiestan que las nuevas generaciones de ciudadanos y las más bregadas en la oposición al neoliberalismo están protagonizando una revolución. Es difícil percibirla como tal, porque ya no quieren tomar el poder, destruir y copar sus estructuras. No hay Bastilla ni Palacio de Invierno que asaltar. No hay vanguardia dirigiendo a las masas, ni proyecto prefijado que conduzca al fin de la Historia.

Ni siquiera se percibe en el 15M aquello que justificaría combatirlo como neopopulismo fascista o conato de insurgencia armada. En ninguna plaza se han instalado guillotinas, siquiera simbólicas. Ninguna ha sido pensada como un foco guevarista del que salieran otros disparos que de cámaras y móviles. La multitud ha aprendido que en los cadalsos siempre se cortan las cabezas de chivos expiatorios y que, por ese camino, la revolución acaba devorando a sus hijos. El 15M no quiere ajusticiar a nadie, sino que se haga justicia, de ahí los tribunales ciudadanos sobre la crisis que ha lanzado. Todo un ejemplo de dignidad frente al boicot del PP a una comisión de investigación parlamentaria sobre los responsables de esta debacle. El 15M también sabe que las armas cierran el diálogo: el único territorio donde puede vencer. Por ello se han acotado los términos del debate: para negar el derecho a votar con los cuerpos a quien carece de partidos y empresas. Los comisarios políticos y mediáticos expulsan de la esfera pública a la sociedad civil. Califican de antisistema a un contrapoder ciudadano que hace aquello a lo que está llamado en una democracia: señalar la deriva autoritaria del poder y los derechos de la mayoría social.

La ciudadanía se ha autoconvocado y expresado una vez más con medios propios, considerando que los parlamentos y los medios les han sido enajenados por los Consejos de Administración. La revolución en curso ha generado canales de comunicación autónomos y autogestionados. Su potencia de convocatoria sólo es comparable a la de la Iglesia y el fútbol... sus desórdenes y costes al erario público, muy inferiores. Su agenda de reformas expresa una doble demanda de transparencia y participación. La revolución en curso, ni siquiera es tal, para la mayoría del 15M, sino una (r)evolución que quiere atar corto al poder: que rindan cuentan quienes han perpetrado la crisis y se siguen beneficiado de los recortes, ayudas e incluso inversiones en “orden público”. Medidas que sirven para mantener a raya a la mayoría social que, encima, las costea.

La rendición de cuentas y la igualdad ante la ley, la línea de flotación del Estado de Derecho está amenazada. Pero, además de mantener el suelo, el 15M eleva el techo de nuestra democracia. Participa sin pedir permiso, de modo tan inclusivo que sigue recabando más simpatías que cualquier institución o representante político. Reclama los derechos sociales y las libertades civiles amenazadas por defenderlos. Amplía los espacios, tiempos y formas de participación con un potencial que rebasa a una cultura política demasiado precaria para reconocer su valor.

Al contrario que los gestores de la crisis, los indignados parten de la bancarrota económica y ética en la que hemos caído. Ese abismo no se salta sólo votando (también con b-) cada cuatro años. El salto en el vacío, si no es una huida adelante, no se da para acabar en el mismo sitio. Ni para que se despeñen los de siempre. Los indignados recuerdan las responsabilidades y los costes de esta crisis. Señalan que el sistema ha caído y que hay que reiniciarlo con otro sistema operativo. Su inclusividad, pluralidad y no violencia dieran merecer el aprecio de quienes gobiernan o quisieran hacerlo porque les ofrece una doble alianza. La democracia debe recuperar músculo ante los mercados, apoyándose de nuevo en las poblaciones y a escala global, tejiendo y enlazando redes de solidaridad y participación ciudadana, locales y nacionales. "Esto lo arreglamos entre todos", propagaban las instituciones al comienzo de la crisis. Ahora, que ha estallado y la multitud se ha puesto a la obra, dicen: "Sobráis, dejadnos solos". 

Víctor Sampedro Blanco es catedrático de Comunicación Política

13 de mayo de 2012

"UN EMJAMBRE NO SE DESALOJA, SE DESPLAZA"
R. Viejo


"Sólo en una esfera pública democrática se producen sorpresas y sólo donde se celebra la sorpresa hay democracia."
VSB, leer más

11 de mayo de 2012

¿Que harás mañana? Porque acabarán ilegalizando tu forma de pensar, hablar y manifestarte. Los seres humanos "ilegales" sufren lo que a tí te espera cuando te retiren la cartilla de ciudadano y, con ella, ¿por qué no? el derecho a la salud, que ya te han recortado. Cuando te ilegalicen sentirás en tus propias carnes la crueldad que decretan, la inhumanidad en la que nos quieren hundir.

Dos casos de migrantes enfermos, acosados... condenados a caminar o reventar.

* Cuenta Jabuti, compa de La Tabacalera: "El lunes acompañé al ambulatorio a un chico no blanco que literalmente se caía al suelo desmayado de fiebre. Por no tener papeles la opción era comprometerse a pagar 50 euros por la atención médica o irse a urgencias a Moncloa. Nos quedamos un rato sentados a la puerta del mercado hasta que encontramos una solución de remedios de la abuela con la ayuda de una señora que pasaba por la calle".

Y publicaba todo un señor ciudadano en El País (via Igor):
 Si quieres hacer algo, AQUÍ.
Y si crees que nadie hace nada, excecpto echar firmitas, por favor, lee de nuevo lo que tan rápido saltaste:  "Nos quedamos un rato sentados a la puerta del mercado hasta que encontramos una solución de remedios de la abuela con la ayuda de una señora que pasaba por la calle".

10 de mayo de 2012


Bruce Lee vs. Charles Bronson. #12M15M: No lo pararán
 
Quien piense el 15M con esquemas del pasado y lo asocie a himnos que ya nadie canta seguirá sin verlo ni escucharlo. Entre el 12 y el 15 de mayo no se entonará el “No, no, no nos moverán” de Joan Baez. ¿De dónde les van a mover? ¿De la fábrica de la que les han echado? ¿De la casa que no tienen? ¿De la sede del partido o sindicato en la que nunca entraron? ¿Del palacio de invierno que nadie piensa tomar?

Del 12 al 15 de marzo, como ocurrió el 15 de octubre, los indignados demostrarán que son el movimiento regenerador de la esfera pública. Porque esta es democrática si hace posible que surja lo inesperado y, además, porque lo celebra: así demuestra que el juego de "quién representa a quién" no está amañado. Frente a la exclusión de las dictaduras, la democracia da la bienvenida quien hace política sin pedir permiso. No es este el recibimiento que la fanfarria mediática e institucional ofrece al 15M.

Ante la hostilidad o el oportunismo de unos representantes cuestionados como tales, los gobernados ejercitarán su derecho a practicar la democracia. Desplegarán con medios propios la denuncia, el debate y el consenso ciudadanos. Diseñarán otras políticas, erigirán nuevas ciudades, gestarán nuevas economías. Materializarán, aunque se lo nieguen, la fértil coexistencia de formas democráticas diversas.

El 15M demostrará que esta (sí, sobre todo, esta) democracia representativa (que cesa e impone gobernantes a toque de mercado) no es un modelo único que pueda arrogarse el monopolio de la voz ciudadana. Y que, en ningún caso, debe ser excluyente, menos aún hostil. Al contrario, el parlamentarismo cobra calado si convive con otras formas de democracia que conceden más valor a la palabra que al recuento, al consenso que a la mayoría, al compromiso que al voto sin restárles un ápice de importancia. Quienes gestionan la mayoría electoral tendrán que tener presente, al menos enfrente, a la mayoría social. Tras la despedida del PSOE y un año de recortes que el PP negó en campaña, está claro que representan más o menos a los mismos: +/- 1% de la población, respectivamente.

El 99% restante recorrerá las calles y retomará las plazas para celebrar la democracia que le es negada. Exigirá transparencia y rendición de cuentas a los responsables y beneficiarios de esta crisis. Demandará participar en el debate y en la toma de decisiones. Cobrará presencia transformadora, exponiendo con cuerpos, máquinas y códigos las mil iniciativas fraguadas durante este año: la autoayuda en los desahucios, las cooperativas, los medios auto-gestionados, las mareas de verde (educación), azul (agua), blanco (sanidad), violeta (feminismo), roja (parados)... que, por primera vez en este país, contemplan los derechos sociales no como concesiones del poder, sino como conquistas a defender. Y que, yendo un paso más allá, las piensan expandir con nuevos contenidos y métodos participativos.

Será más que una puesta en escena y ojalá el 15M no caiga en la diseñada por el gobierno y la oposición. El primero quiere borrarlo del mapa, promoviendo un clima de miedo, un frente de borrascas que enfríe la temperatura social, la ebullición de protestas y propuestas.  Lo tienen difícil: se anuncia un fin de semana muy caluroso. Y también sudará lo suyo la oposición, que espera llevarse al 15M, una vez apaleado, a su único terreno (las urnas) tras dejarlo en tierra de nadie. Las ordenanzas municipales que prohíben las reuniones ciudadanas e incitan a la delación vecinal de los desobedientes están vigentes en varios ayuntamientos del PSOE(-PP). Ambos partidos coinciden en administrar el castigo con generosidad y los derechos con cicatería. Así harán también sus cálculos. El gobierno se apuntará las bajas “del enemigo”. La oposición computará los votos venideros. No han entendido nada. Siguen con las cuentas de la vieja... democracia.

No pararán el 15M, ni en las barricadas ni en las urnas, porque este movimiento es contrario a todo inmovilismo. Se hace al recorrer los trayectos que traza. Es una red descentralizada que se teje construyendo comunidades autónomas; nodos sin jerarquías pero cohesionados. No se puede parar un movimiento que propone una transición permanente protagonizada por la sociedad civil, frente a la transacción pactada desde la derrota. La capitulación como punto de partida y de llegada. La victoria de los mismos de siempre.

No pararán el 15M porque no habrá trincheras en el espacio público, sino espacios liberados frente al búnker. Las sentadas, no las barricadas, abren el camino. Porque los cuerpos, no los adoquines, se abrazan frente a la amenaza de los uniformados. Les miran, interpelan... exigen respuesta. Se alzan y abren nuevas sendas.

No pararán el 15M porque las primeras plazas a defender son las de las escuelas y los hospitales. Y porque la multitud sabe que todo espacio de democracia es siempre temporalmente autónomo. Por eso buscará, como el agua, otros cauces por donde fluir. Frente a Charles Bronson, Bruce Lee: “be water my friends”.

No, no, no pararán el agua del que bebe un presente que desde hace un año fluye en clave de futuro. El futuro abierto de la democracia, el régimen que hace posible lo imprevisible y materializa aquello que su ciudadanía se atrevió a soñar. Y que idealizó tanto que cuando lo tuvo entre sus brazos parecía ficción.

Recuerden el 15M de la primavera pasada, cuando se encontraron haciendo la revolución que, como aquel amor tan deseado, parecía irreal. Están a tiempo de reconocerle el gozo que nos ha entregado y los placeres por descubrir que nos ofrece. Amigos, celebren la democracia que, con todo el derecho del mundo (nunca mejor dicho: serán miles las ciudades en pie) están ustedes reiniciando. Por si no se lo han dicho todavía, el código de la libertad se abrió de nuevo hace un año.