29 de noviembre de 2011



Urdangarín se enfrentará a más de 15 años de prisión si es imputado por el juez

Inclinaos ante el desmesurado Poder de… ¡La Hermandad Campechana!
Por Guillermo López García

Hace unos días se hizo público el descontento de la Casa Real con un videojuego de Marvel en el que el supervillano Magneto aparece vestido con el mismo uniforme de gala que luce ocasionalmente SM Juan Carlos I de Borbón y Borbón, o, como es más conocido entre el vulgo, “Campechano”. En LPD hemos visto la llamada de la oportunidad y nos hemos dado cuenta de que, en realidad, la comparación tampoco está tan fuera de lugar. Y no sólo entre el Rey y Magneto, sino también en su entorno más inmediato: la Hermandad de Mutantes Diabólicos de Magneto y lo que podríamos denominar “el juancarlismo” o “el entorno de la Zarzuela”. He aquí la Hermandad Campechana.

Perdón:

¡¡¡¡CONTEMPLAD A LA HERMANDAD CAMPECHANA, TRISTES MORTALES QUE PAGAN IMPUESTOS!!!!


Magneto / Campechano
Magneto es el líder de la Hermandad de Mutantes Diabólicos. El Amo del Magnetismo puede controlar cualquier metal. Nuestro Campechano, por otro lado, tiene el superpoder de atraer cualquier metal precioso. La principal debilidad de Magneto es el riesgo de ser controlado mentalmente, sobre todo por parte de su archienemigo,el Profesor Charles Xavier. Para evitarlo, Magneto lleva un absurdo casco de metal que, por razones que no vienen al caso, impide que los telépatas puedan acceder a su mente.
El Campechano, por su parte… Bien, el Campechano tiene muchas debilidades, pero como tiene también un artículo de la Constitución que dice que la persona del Monarca es inviolable y no puede ser juzgada, … ¡que disfrute de su impunidad!
Ambos reúnen a su alrededor, dado su carisma y magnetismo personal (¡Ja, ja! ¿Lo pillan? ¿Lo pillan?), a un buen número de secuaces:
Dientes de Sable / Mario Conde
Dientes de Sable es un agresivo mutante asesino. Tiene un esqueleto y garras de adamántium, metal indestructible, y además un factor curativo que le permite recuperarse prácticamente de cualquier daño. Archienemigo de Lobezno.
Mario Conde, por su parte, fue el modelo de triunfador español de la segunda mitad de los ochenta. Tiburón de las finanzas, se hizo con el control de Banesto, y desde ahí entabló una amistad privilegiada con el Campechano, que incluso llegó al extremo de que SM Juan Carlos I llamase por teléfono a Gustavo Villapalos, rector de la Universidad Complutense, para conseguir que esta Universidad nombrase a Conde Doctor Honoris Causa.
Poco después de tan notable acontecimiento, Banesto fue intervenido por el Banco de España y Conde, correlativamente, comenzó a ser borboneado por el Monarca. Conde ingresó en la cárcel, donde pasó varios años (fenómeno que nos encontramos habitualmente en muchas amistades de Su Majestad). Salió del trullo, escribió sus memorias y se convirtió en tertuliano de Intereconomía (que para algo la financia).
Unus el Intocable / Emilio Botín
Unus el Intocable posee un campo invisible alrededor de su cuerpo que le permite repeler cualquier cosa. ¡Nadie puede tocarle!
Emilio Botín, por su parte, siempre ha salido indemne de cualquier proceso judicial que se haya iniciado contra él. Incluso si alguna vez la justicia se atreve a tocar a algún colaborador suyo, como Alfredo Sáenz, presidente de Banesto, allí estará el Gobierno español para indultarle. ¡Nadie puede tocar a Don Emilio!
Mente Maestra / José Luis Rodríguez Zapatero

Mente Maestra es un supervillano con el poder de hacer experimentar a los demás visiones y mundos que no existen como si fueran reales. Rodríguez Zapatero, por su parte, afirmaba con énfasis haber visto cosas como los brotes verdes o el pleno empleo. Zapatero, como todos los presidentes del Gobierno (salvo Aznar), ha tenido siempre una excelente relación con el Monarca, por la vía de no cuestionar los gastos de la Casa Real y sonreír mucho.
La Mole / Mariano Rajoy

La Mole es un enorme supervillano cuyas capas de grasa le hacen inmune a la mayoría de los ataques. Si está en contacto con el suelo genera un campo de gravedad que lo convierte en un objeto prácticamente inamovible. Mariano Rajoy… Bueno, ya saben Ustedes perfectamente la capacidad que tiene para resistir en el sillón, contra viento y marea, y esperar a que los demás se cansen. ¡Cuando otros se rinden, él sigue ahí, sin hacer nada, esperando el momento adecuado para seguir sin hacer nada!
Sebastian Shaw / Florentino Pérez
Sebastian Shaw, Rey Negro del absurdo “Club Fuego Infernal” (malvado Club de supervillanos maléficos). Puede absorber cualquier forma de energía. Ayudó a construir los siniestros Centinelas, robots especializados en detectar y eliminar a mutantes. Florentino Pérez, por su parte, es el Presidente del Real Madrid y empresario de éxito. Tiene el superpoder de atraer a cualquier poder político o empresarial al palco del Santiago Bernabéu y, una vez allí, hacer negocios con ellos. Construyó el MEMYUC (Mejor Equipo del Mundo y del Universo Conocido).
Emma Frost / Bárbara Rey
Emma Frost, Reina Blanca del ya mencionado Club del Fuego Infernal, posee poderes mentales con los que puede leer la mente de las personas, así como manipularlas a su antojo. Bárbara Rey, por su parte, no sabemos si puede hacer eso, pero tiene el superpoder de grabar en vídeo determinadas escenas, o eso dice. Y es mencionar, por parte de Bárbara, que tiene unas cintas grabadas de noséqué en un lugar seguro y que le lluevan las ofertas de trabajo. En 1997, Bárbara Rey denunció que el CESID, por orden de Manuel Prado y Colón de Carvajal (uno de los mejores amigos del Monarca), había intentado robarle unas cintas que tenía ella sobre noséquién; pero que no habían podido (¡uuufff!¡Qué alivio). De manera que, acto seguido, Bárbara comenzó a salir en la tele y Canal 9, siempre presto a complacer, le dio un absurdo programa de cocina para su mayor gloria y solaz.
Lorelei / Sabino Fernández Campo

Lorelei tiene el superpoder de anular la voluntad de todos aquellos que escuchen su embriagador canto, siempre y cuando sean del sexo opuesto. Por su parte, el que fue durante muchos años mano derecha del Monarca en la Zarzuela, Sabino Fernández Campo, levantaba el teléfono y ordenaba a todos los medios de comunicación españoles exactamente qué debía decirse, y qué no, de la Familia Real. En cambio, sus llamadas no tenían efecto con los medios de comunicación extranjeros o antiespañoles (escritos en catalán y vasco, cosas así).
Sapo / Jaime Peñafiel

Sapo era una especie de asistente personal de Magneto en la Hermandad de Mutantes, complaciente y servil como el que más; hasta que un buen día, harto de los desplantes del Amo del Magnetismo, decidió traicionarle y sus caminos se separaron. Jaime Peñafiel, por su parte, rivalizaba con la mismísima Mábel Galaz (y con Pilar Urbano, y con el ABC en pleno con Luis María Anson al frente, y…) como el periodista más pelotillero de la Familia Real, hasta que un día infausto decidió afear la conducta de Su Majestad al consentir que una plebeya como Letizia Ortiz se casase con el Príncipe Heredero, momento en el cual fue expulsado del Paraíso.
El Hombre Múltiple / Los Albertos

El Hombre Múltiple puede generar duplicados de sí mismo que también controla con la mente para cometer sus crímenes y acciones perversas. Los Albertos trapichearon en un sinnúmero de empresas de las que eran accionistas de referencia, contando con el comodín de la llamada (de Campechano al juez, en su caso) que les salvaría in extremis de cualquier consecuencia judicial, como así fue durante años, con recursos de amparo y absoluciones del Tribunal Constitucional incluidas. Actualmente, los Albertos esperan su indulto del Gobierno por uno de los pocos casos que se les han escapado de las manos, en la confianza de que a ellos también les harán un Alfredo Sáenz
Pero no sólo de aliados viven personas como Magneto y el Monarca. Lo más importante es, siempre ha sido, la familia:
Mercurio / el Príncipe Felipe

Mercurio es el único hijo varón de Magneto. Puede moverse a velocidades supersónicas. Por lo demás, destaca por su insufrible personalidad. Arrogante, soberbio e intolerante con los demás, siempre está dispuesto a manifestar su desprecio a todos aquellos que se le acerquen. El Príncipe Felipe, por su parte, no es que pueda moverse a supervelocidad, pero en lo otro sí que se parece bastante a Mercurio. El mayor drama de Juan Carlos I: ¡su hijo no es Campechano!
Mística / Letizia Ortiz

Mística puede adoptar el aspecto físico, incluida la voz, de cualquier persona. Letizia Ortiz comenzó siendo una republicana progre casada por lo civil, se divorció, prosperó en TVE de la mano de Alfredo Urdaci y acabó casándose por la Iglesia, en la catedral de La Almudena, con el Príncipe Felipe (“Todo legal, todo legal”, pueden Ustedes imaginarse a Rouco si alguien le inquiría sobre aquello de casarse después del divorcio).
La Bruja Escarlata / La Infanta Elena

La Bruja Escarlata es la hija de Magneto, y tiene el poder de alterar la realidad. La Infanta Elena… No, pero es hija de nuestro Campechano. Las coincidencias entre ambas, en todo caso, aumentan si nos fijamos en sus respectivos matrimonios.
La Visión / Jaime de Marichalar
La Visión es un androide creado por un archienemigo de los Vengadores que acaba volviéndose bueno. La Bruja Escarlata se enamora de él, por surrealista que pueda parecer (recuerden: poderes de alteración de la realidad), pero al final la cosa acaba por no funcionar y finalmente se separan.
Jaime de Marichalar habla, se mueve y viste de forma muy parecida a la Visión y además Elena y él acabaron experimentando un “cese temporal de la convivencia” que un par de años después se acabaría convirtiendo en divorcio.
El Juggernaut / Iñaki Urdangarín
El Juggernaut es el hermanastro del Profesor Charles Xavier. En la Guerra de Corea, ambos se dedican a explorar una cueva, porque así son las cosas en las guerras. En dicha cueva encuentran una gema de un Dios, o algo así, que contiene la “terrible maldición del Cyttorak”, destinada a aquel que la toque. Por supuesto, el hermanastro semimalvado toca la gema de marras, y se vuelve malvado del todo. La maldición consiste en volver superfuerte, inmortal e invulnerable a aquél que la recibe (lo cual nos muestra que esta maldición es de la misma especie que la de aquellos que sufren la carga del poder, la responsabilidad de mandar sobre los demás). Y, sobre todo, otorgarle una característica muy peculiar: una vez se pone en movimiento, nadie puede pararle. Así es conocido: “Nadie puede detener al Juggernaut”.
Iñaki Urdangarín, por su parte, era un deportista de éxito, jugador de balonmano profesional que destacaba sobre todo en el aspecto defensivo. Una vez se casó con la Infanta Cristina, hija menor del Campechano, el enorme poder e influencia de su suegro le otorgaron un impulso irresistible, con lo que Urdangarín se dedicó a vivir del cuento y obtuvo dinero a espuertas de las administraciones públicas a cambio de saraos absurdos y totalmente irrelevantes, montados por el propio Urdangarín, en el que las facturas se hinchaban hasta límites surrealistas para aumentar el beneficio del yernísimo. El dicho, muy similar: “Nadie puede detener a un miembro de la Familia Real”.
Pero Urdangarín olvidó una cosa: la pertenencia a la Familia Real, como ya le debería haber demostrado la experiencia de Jaime de Marichalar, no es un estado irreversible. En efecto, actualmente Urdangarín está siendo Borboneado, y por eso será imputado, los medios le atacan y nosotros sabemos que hacía eso de las facturas.

Tomada a pelo de lapaginadefinitiva.com.
D.

28 de noviembre de 2011

El Consejo de Ministros indultó el pasado viernes al consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, de la condena de tres meses de arresto e inhabilitación para ejercer su oficio de banquero durante este tiempo por un delito de acusación falsa y denuncia falsa. En el 2009 fue el ejecutivo mejor pagado de España: ganó más de 10 millones de euros.
El Tribunal Supremo le había inhabilitado por estafa procesal y denuncia falsa.
La decisión del Gobierno en funciones, a petición del Ministerio de Justicia, permitirá a Sáenz continuar en su cargo al frente del primer grupo financiero español, puesto que no ha abandonado en ningún momento y podrá seguir embargando las viviendas de los ciudadanos en paro que no pueden hacer frente al pago de hipotecas abusivas. Protesta.




Y, mientras el tal Sáenz gestiona fondos de rescate que pagamos entre tod*s, otros pagan crímenes sin perdón: desertar del ejército... me llega el siguiente mail, vía Pedro.


Carmen y Encarnación no se lo podían creer. Llevan meses esperando el indulto de su hermano, Miguel Montes Neiro, que lleva 35 años en la cárcel sin haber cometido ningún delito de sangre. ¿Cómo es posible que el Gobierno haya indultado a un banquero, y no conceda el indulto a una persona gravemente enferma que ya ha cumplido con creces su deuda con la sociedad?

Por eso Carmen y Encarnación están promoviendo una gran movilización para que el próximo viernes día dos de diciembre el *Gobierno conceda de una vez el indulto a Miguel. Tenemos 4 días para conseguir poner fin a esta injusticia.

Miguel entró en la cárcel con con 26 años, por desertar del Ejército al ser acusado de robar un fusil. Desde entonces ha ido acumulando condenas por delitos menores e intentos de fuga. El último, cuando le dieron permiso para acudir al funeral de su madre y no regresó a prisión: se quedó en su casa con sus hijas de 13 y 15 años que nunca han conocido a su padre en libertad.

A sus 61 años, el estado de salud de Miguel emperora cada día debido a la hepatitis B y la tuberculosis que padece. A pesar de todo, deberá permanecer en la cárcel hasta el año 2021.



Sus hermanas llevan años luchando por dar a conocer su caso y conseguir su indulto por razones de
salud. Ahora podemos ayudarles a conseguirlo.

Firma y difunde la petición para que Miguel pueda reunirse de nuevo con sus hermanas y sus hijas.
Vivimos en 1 País en el que si hablas con Amaiur eres un etarra, pero si tienes un pueblo con calles franquistas eres un demócrata.

Gran programa anoche.
D.

25 de noviembre de 2011



#nopodemosesperarmas
D.

24 de noviembre de 2011

Hablan del "tsunami azul" y pintan de ese color el mapa de España.

7 DATOS del 20N que NO (te) cuentan:

1.- El 20N Rajoy obtuvo 458.642 votos menos que Zapatero en 2008.
2.- El 20N Rajoy fue apoyado por 3 de cada 10 españoles con derecho a voto. El 30,1% exactamente.
3.- El 20N Rajoy recibió el apoyo de 12 de cada 100 vascos con derecho a voto.
4.- El 20N Rajoy recibió el apoyo de 13 de cada 100 catalanes con derecho a voto.
5.- El "gran triunfo popular en Madrid": 63 de cada 100 madrileños con derecho a voto *no* votaron al Partido Popular.
6.- En el gran feudo popular, Valencia, el 61% de los valencianos con derecho a voto, *no* votaron al Partido Popular.
7.- 80 de cada 100 catalanes han dado la espalda a CiU. (Vía Pedro).




Conclusión:
"El PP que gobernará es un partido minoritario entre la población española, aunque tenga gran mayoría en escaños. De ahí que cuando el Movimiento 15-M denuncie a las Cortes españolas por realizar las políticas impopulares de recortes, por no representar a la mayoría de la población, llevará toda la razón, pues representarán sólo a una minoría" (V. Navarro, más sobre datos electorales). Y, lo peor,  el rechazo de la población a los ajustes venideros es casi unánime (CIS de 2010-11) y las encuestas definen al 15-M como un movimiento de consenso (le apoyan 7/8 de cada 10 españoles, como afirmaba El País, aquí, aquí y aquí.)

Aparte de una clara derrota del partido socialista, queda evidente que la mayoría absoluta del PP se debe a una la ley electoral injusta. Para actuar y reformarla, aquí,

Cómo hubiera quedado el Parlamento si no hubiese circunscripciones electorales y todos los votos pesasen igual, lo podéis ver aquí.
Que no os confundan; los datos más abultados destacan dos hechos:
(1) De valer todos los votos lo mismo, NO habría una mayoría absoluta del PP.
(2) IU ganaría 14 escaños y UPyD, 12; mientras que los partidos nacionalistas (periféricos) no perderían mucha representación.

23 de noviembre de 2011

Esto ¿pedía?, ¿anunciaba? Público ayer.
Demasiado poco. Además de eso, hay un actor "responsable" del dato más importante de las EG2011: El hundimiento del PSOE, de su estrategia de recolectar votos con el miedo a la derecha. Y un programa político que Islandia propone desde hace años para un Gobierno en la Sombra, de la única oposición que tendrá la mayoría absolutísima: regeneración ético-jurídica, rescritura colectiva de la Consti y nuevo modelo de desarollo.
La segunda parte de "Hackear el periodismo", el paso siguiente, ahora y desde ya.


3.- 15-M y la Spanish Revolution
Las movilizaciones del 15 de mayo constituyen la puesta de largo de un movimiento de movimientos e individuos gestado hacía tiempo. Las cibermultitudes se autoconvocaron, como habían hecho en el Prestige, el No a la Guerra,  el 13M de 2004, y las sentadas por una Vivienda Digna. Fueron grandes movilizaciones, algunas superiores en seguidores y calado a las de la transición o, más recientemente, a las programadas por el PP durante el primer gobierno de Zapatero. En todos estos años una pregunta, apenas formulada, tiene ahora respuesta ¿Quién socializaría políticamente a todas esas generaciones que saltaron de la Red a las playas de Galiza en noviembre de 2002 y que, desde entonces, han ocupado con intermitencia las calles hasta tomar las plazas?
El 15-M es fruto de su confluencia con movilizaciones precedentes. La insumisión al servicio militar (1989/1996)[i], el 0’7% (1994, primera acampada, hasta la sentada ante el Congreso de 2000)[ii] y el altermundismo (la antiglobalización que a partir de 1999 en Seattle sumó ecologismos, feminismos y nacionalismos internacionalistas, anticapitalistas y/o indigenistas). La primera manifestación mundial, en contra de la invasión de Irak, en febrero de 2003 sería señalada como la puesta de largo de “una opinión pública mundial”. La antiglobalización pareció desvanecerse por represión (el asesinato de C. Giuliani en 2001 en Génova) y éxito. Algunas de sus banderas – el 0.7% del PIB para la cooperación, la Tasa Tobin – han acabado siendo recogidas (y vaciadas de contenido) en programas electorales y de gobierno que ahora prometen sostenibilidad y gobernanza global.
Con mirada histórica esta genealogía del 15M lo presenta unido a las movilizaciones sociales que enfrentaron los consensos de la transición española, con Internet como lugar de encuentro y socialización[iii]. La insumisión representó el rechazo al ejército franquista, supuesto garante del cambio democrático. El movimiento del 0’7% enfrentaba el desarrollismo del “pelotazo” económico avalado por la socialdemocracia. Sus seguidores se reconocieron en el zapatismo tras criticar los fastos del 92. Y el altermundismo opuso los cuerpos de los manifestantes a las estructuras del G20, FMI y BM en las contracumbres. Denunciaban la “doctrina del shock” (N. Klein) aplicada ahora en nuestras sociedades.
Todas esas movilizaciones se caracterizaron por la desobediencia civil noviolenta: negarse a la mili y la prestación social, practicar la objeción fiscal, acampar en la vía pública y convocar referéndums sin permiso oficial, tomar las calles, bloqueándolas mediante la acción directa noviolenta. Repertorios estratégicos, tácticas y discursos que se nutrieron y expandieron en la Red, confluyeron con otros nuevos y alcanzaron escala transnacional.
El Prestige despertó la auto-movilización de los jóvenes contra la economía del petróleo y sus guerras[iv]. El “No a la Guerra” desbordó de nuevo a la izquierda oficial relegándola con convocatorias autónomas. Los más activos exigieron en la jornada de reflexión del 13 de marzo de 2004, tras tres días de confusión y mentiras, “la verdad antes de votar”. Denunciaron que el sistema político-informativo no servía siquiera para eso. Reafirmaban el suelo, salvaban la línea de flotación de la democracia[v]. Quien entonces tenía diez años pudo votar por primera vez en 2011, pero está en paro o es becario y/o precario. Apenas dos años después del 13M, el Movimiento por una Vivienda Digna señalaba que el horizonte económico de las nuevas generaciones ni siquiera contemplaba el derecho a techo. Esa muralla al desarrollo personal y familiar se ligó a la burbuja inmobiliaria que acabaría estallando, tras degradar no sólo el medio ambiente, sino también unas instituciones políticas cada vez más corruptas.
En ese caudal de activismo ciudadano, al margen y en contra de los medios y los partidos, convergieron jóvenes y no tan jóvenes que durante dos décadas han defendido la neutralidad de Internet (igualdad entre usuarios sean cuáles sean los datos que transmitan). Han creado la Red como ámbito de autonomía, debate y movilización, y generado una impredecible sinergia entre la política online y offline. En las Elecciones Generales de 2008 se opusieron al canon digital (que graba todo dispositivo informático por presunción de piratería). Ya en 2011 ayudaron a Wikileaks, replicando sus filtraciones, en especial, las que desvelaban la ley Sinde como fruto del lobby de la industria norteamericana. Contemplaban con envidia las primaveras árabes. Y finalmente para sorpresa de muchos, se autoconvocaron, tomaron Sol y acabaron con la campaña electoral de 2007. Esta fue invisibilizada por una crítica radical que sin embargo se demostró consensual. La mayoría de las encuestas avalan el rechazo de ¾ partes del electorado a un bipartidismo de facto con políticas económicas idénticas, a una ley electoral que las blinda y otra ley de transparencia aún inexistente (anomalía donde las haya en la U.E.). En definitiva, el nuevo activismo salvó el suelo de nuestra democracia en 2004 y desde entonces ha elevado su horizonte reclamando una economía social de mercado y más calidad democrática.
Si el siglo XX se inauguró con las sufragistas, pidiendo que se contasen los votos de las mujeres, el XXI se inaugura con las cibermultitudes que exigen que su voto cuente para algo y se traduzca en emancipación y calidad de vida. Lo hacen como las venerables abuelas de modo horizontal y colaborativo, gratis y transnacional; como, por cierto, antes había hecho el movimiento obrero.
¿Dónde se materializa esta nueva política? Aún es pronto para decirlo. Apenas cuenta con veinte años y para todavía muchos ciudadanos es un territorio ignoto. Necesitamos otras dos décadas para constatar los cambios que, antes o después, adoptarán los partidos, los parlamentos, los sindicatos, el trabajo y los negocios. Pero hay hacia dónde mirar.
4. Islandia.
La (r)evolución del s. XXI lleva su primera letra entre paréntesis[vi]. No consiste en tomar el poder. Sino en atarlo corto: hacerlo participado y transparente. Dar voz al pueblo para enfrentar a los mercados y exigir responsabilidades a los delincuentes financieros, como hizo Islandia convocando dos referéndums y encausando a algunos de sus políticos y banqueros. Con todo, esto podría parecer insuficiente para hablar de revolución.
Y, sin embargo, el sustantivo cobra cuerpo con tres iniciativas de calado. Desplegadas al hilo de la crisis muestran un pragmatismo radical que, reconociendo la quiebra del neoliberalismo, remueve las raíces éticas y constitucionales de la nación. En última instancia, se plantea un nuevo modelo económico. Islandia pretende “resetear” su democracia, “reinicializándola” con los principios hacker: controlar al poder y castigar su impunidad. Transparencia y participación.
La respuesta islandesa a la crisis económica fue una resistencia pragmática a los mercados. Reconocieron la quiebra de sus bancos y los nacionalizaron, al tiempo que remitían el pago de la deuda extranjera a los tribunales internacionales, tras negarse dos veces a aceptar las condiciones impuestas. Estas medidas han sido obviadas por el resto de países occidentales en crisis, pero no alcanzan el grado de revolucionarias si se consideran los costos sociales de la devaluación de la moneda nacional, el “corralito” existente, la emigración forzosa, la subida del paro y de los impuestos; entre otros ajustes ortodoxos. La recuperación islandesa es, sin embargo, una realidad. Y cobra tintes revolucionarios si, aparte de la dimensión económica, se contemplan otras tres, menos conocidas aún si cabe.
1 – La revolución jurídico-ética.
Tras el estallido de la crisis, una Comisión de la Verdad realizó un informe sobre responsabilidades e irregularidades que debieran ser perseguidos por una Fiscalía específica e independiente. Resultados penales aparte, al menos el Estado de Derecho mantuvo los principios de igualdad legal y la obligatoria rendición de responsabilidades. Los responsables máximos de la debacle han sido identificados y denunciados en público, viéndose privados de la posibilidad de gestionar los fondos públicos de rescate. No es de extrañar que el movimiento global de indignados haya recuperado estas banderas como exigencias.
Mucho más importante (y factible de aplicar), la sociedad islandesa está inmersa en un proceso de revisión de los códigos deontológicos que rigen en numerosos gremios implicados en la crisis. Imaginen a las universidades y las empresas, a los Colegios profesionales de abogados, jueces y fiscales, arquitectos, periodistas y académicos… señalando corruptelas e incompatibilidades, intentando reconducir sus profesiones en términos de servicio público. Las medidas jurídicas antes señaladas, sumadas a esta regeneración ética, suponen la revisión del pasado y un intento de ruptura hacia otro futuro.
2 – Rescritura ciudadana del marco político.
El futuro arranca con nuevos pilares constitucionales, con la rescritura colectiva de las constituciones del siglo pasado, que pretende reprogramar la democracia, reformulando las instituciones representativas en función de la nueva potencialidad de los representados. Se trata de establecer un nuevo tablero de juego que sustituya al caduco. Recuperar y actualizar los fines de la democracia, implicando a toda la sociedad y, sobre todo, a los jóvenes.
Islandia ha hecho real lo posible; es decir, la participación no profesional y colaborativa de cuerpo electoral como fuerza auto-constituyente. Se logró asumiendo mecanismos de elección abiertos a todos los ciudadanos, que luego, desde plataformas de debate presenciales y digitales, persiguieron consensos incluyentes. Esto explica que en el nuevo texto constitucional figuren los derechos de la naturaleza al mismo nivel que los humanos, la rendición de cuentas y transparencia obligatorias de empresas mediáticas y partidos, las iniciativas legislativas populares, las listas electorales abiertas, etc. Como no podía ser de otra forma, el Parlamento enfrenta con recelos esta propuesta. Pero los nuevos objetivos de lucha e ideales políticos están planteados. El tablero seguirá convulsionado, pero ya no es el mismo. No sostiene más el proyecto de desarrollo nacional que llevó a la debacle.
3- Nuevo modelo de desarrollo.
La Iniciativa Islandesa de Medios Modernos (IIMM) aplica hasta sus últimas consecuencias los principios de una economía sostenible de la transparencia digital. Se trata de convertir la isla-paraíso fiscal que perseguían los neoliberales del “capitalismo vikingo” en su modelo contrario. Islandia construirá la Suiza del byte. Las vías para hacerlo: alojar servidores blindándoles de toda interferencia estatal, proteger a los medios y periodistas perseguidos en todo el mundo, reuniendo en un solo texto las legislaciones más garantistas de la libertad de expresión y de Internet. El buque insignia del proyecto iba a ser el grupo multimedia que Wikileaks tenía en ciernes, tras haber actuado de promotor de esta iniciativa.
Sunshine Press iba a ser el nombre. Por si a alguien se le escapa la coincidencia casual: “Prensa del rayo de sol”. ¿Por qué no Sol, de la Puerta del Sol? Aunque necesite recursos y matices, la IIMM brinda un marco transnacional y colaborativo que amenaza la impunidad de una elite globalizada que salvaguarda su negocio en paraísos fiscales, transfiriendo a las poblaciones los costes de su lucro y desgobierno. La IIMM genera además un juego político abierto y participado más allá de las fronteras nacionales. Su éxito económico – basado en un clima frío propicio a los servidores, la penetración plena de las nuevas tecnologías en la población y el liderazgo nacional en algunos ámbitos de la industria digital - sería un doble éxito democrático, interno e internacional. Habría implantado un nuevo modelo económico sostenible, con la semilla política de la transparencia y alcance global.
Nada impide propuestas semejantes de desarrollo glocal, para invertir los procesos de globalización que llevaron a la crisis a tantas otras comunidades pequeñas, explotando sus ventajas comparativas en un mundo globalizado. El secreto reside en implicar a los ciudadanos como sujetos comunicativos y políticos de pleno derecho. Son capaces actuando en red. Su autonomía y auto-organización pueden servir para resistir con pragmatismo la dictadura de los mercados. Permiten purgar las elites y regenerar éticamente a la sociedad civil. Refundan los marcos políticos (en lugar de constituciones, reescribamos estatutos autonómicos o municipales). Y, en último término, configuran un nuevo modelo económico basado en (y generador de) transparencia y apertura.
Necesitamos representantes que se atrevan a defender la soberanía nacional devolviendo la voz y la iniciativa a las poblaciones. Y si los indignados del mundo desarrollan iniciativas con ese calado, materializando propuestas más allá de la protesta, hackearán el periodismo, resetearán la democracia. En lugar de eliminarlos (como amenazan las dictaduras de mercado que se perfilan), los revitalizarán como las herramientas de control e intervención ciudadana que nunca de


[i] Sampedro, V. (1997) Movimientos sociales. Debates sin mordaza. Desobediencia civil y servicio militar (1970-1996). Centro de Estudios Constitucionales-BOE: Madrid. Disponible en www.victorsampedro.net
[ii] Jerez, A.; Sampedro, V. y LOPEZ REY, J. (2008) Del 0,7 a la desobediencia civil: política e información del movimiento y las ONG de Desarrollo (1994-2000) Centro de Investigaciones Sociológicas, Madrid.
[iii] Sampedro, V. y Sánchez Duarte, J. M. (2011). “La Red era la plaza”. Epílogo, en Cibercampaña. Cauces y diques para la participación. Las elecciones generales de 2008 y su proyección tecnopolítica. UCM, Madrid. Disponible en www.ciberdemocracia.es
[iv] Sampedro, V. (2003) "Nunca Máis: la marea, el dique y el bunker en La red en la calle ¿cambios en la cultura de movilización?"  en Grau, E.; Ibarra, P. (Coords.). Anuario de movimientos sociales 2003, Icaria, Barcelona. Disponible en www.victorsampedro.net
[v] Sampedro, V. (2005). 13M: Multitudes online. Madrid, La Catarata. Disponible en www.victorsampedro.net
[vi] Los argumentos y datos de este epígrafe están desarrollados en Sampedro, V. (en imprenta) “ Sampedro, V. (en imprenta) La revolución islandesa. No una, sino tres” en Fernández, J.; Urbán, M. y Sevilla, C. (Comp). Indignad@s del mundo, uníos. Barcelona, Icaria. Disponible en www.victorsampedro.net

21 de noviembre de 2011




¡¡Rajoy Dimision!! Hay que decirlo más.




Hoy más que nunca nuestro inevitable buitreo a lovewilltearusaznar.tumblr.com/

D.

Al Munícipe le encanta el Mercado de la Boquería:
“es el mejor mercado de España” y ha inspirado la remodelación de mercados madrileños como el de San Miguel y el de San Antón.
Con todos los respetos señor alcalde, NO existe punto de comparación entre el mercado de la Boquería, en frenética actividad de abastecimiento de alimentos frescos de primera necesidad para su barrio, y los dos lugares a los que se refiere en Madrid, dedicados al caviar, el Moet y el ocio de lujo.
El mercado de San Antón se lo ha vendido su equipo de usted a el Corte Inglés, y solo queda un comerciante original, UNO, se llama Octavio y era y es el presidente de la Asociación de Comerciantes, curioso ¿no?. Los demás se han ido a la playa con el (poco) dinero que han sacado de especular con el derecho de uso (la concesión). Paradesgracia de los vecinos del barrio.
El de San Miguel tampoco es un mercado, incluso la pescadería Launxanet tiene que cerrar ya que los actuales dueños les cobran 3500 euros al mes de alquiler y además les obligan a vender raciones cocinadas ¿?.
Un mercado de abastos, el de la Boquería por ejemplo, el Central de Valencia o el de Atarazanas de Málaga, apenas cobra alquiler por las bancadas, para que haya competencia, por eso es un servicio público. Los precios en Madrid estaban, antes de su ordenanza 2010, entre 150 y 350 euros/mes por bancada, en sus dos ejemplos esta mensualidad se a multiplicado por 10, para ruina del tejido social y vecinal del centro de Madrid, incluidos los posibles “emprendedores”.
Los datos están ahí, quien los quiera comprobar que baje y pregunte, nosotros lo hemos hecho, por eso lo contamos abiertamente, y si alguien no está de acuerdo con lo expuesto para eso tiene abiertos los comentarios en esta página.
No confundamos los mercados de abastos con los mercados financieros ni la manteca con la manduca, señor alcalde.


Vía mercadodeabastos.wordpress.com
La oligocracia volvió al poder, de donde nunca quería haberse ido.
Y este pavo va a ser ministro de algo.

D.


El viernes pasado fuimos a revisar el estado de una de las joyas de la arquitectura y del patrimonio español: El frontón Beti Jai.
Abandonado a su suerte a pesar de estar catalogado como Bien de Interés Cultural, igual que, por ejemplo, la Puerta de Alcalá de Madrid o Las Meninas. Sólo un grupo de ciudadanos sin recursos pelea por su protección y restauración ante unas administraciones inoperantes que sólo responden con evasivas o palmaditas en la espalda.

Por el aspecto actual de sus cubiertas de madera y hierro forjado neomudéjares, no creemos que aguanten un invierno más de lluvias y nieves. Algo que deben estar celebrando los sinvergüenzas de tienen la propiedad del edificio cuyo sueño es la destrucción del frontón para pegar el endémico pelotazo español.
De hecho desde las alturas de una terraza colindante (foto) se aprecia perfectamente como en la "zona intervenida" por la propiedad (quitaron parte del techo) está a punto de venirse abajo. Qué finos.

Mientras, el "ministro" Gallardón estos años pasados inauguraba la Caja Mágica, el Matadero, el Palacio de Cibeles, la M30 o desfilfarraba más millones de euros en las candidaturas olímpicas, ejemplos supremos del gasto público superfluo de las administraciones locales madrileñas, pero también olvidó la responsabilidad que tiene con la salvaguarda del patrimonio pudiendo haber expropiado y restaurado desde hace años ya esta joya bellísima y única de la ciudad de Madrid.

Una lástima de tiempo perdido o robado, según se mire.
D.

Foto de Igor González: www.jaigor.net

17 de noviembre de 2011

Os suelto una primera entrega de mi último parto, tras tres charlas en Logroño y València.
El título completo: Hackear el periodismo. Resetear la democracia.
Resume muchas cosas ya escritas aquí. A ver qué os parece.
Podría ser la intro a un panfleto venidero. El subtítulo:
O de cómo Assange quería establecerse en Islandia y acampó en Sol.
En este hablo de ciberactivismo y Wikileaks. En las siguiente entrega del 15-M y de Islandia.


Este texto aborda el impacto de Internet en el sistema de representación democrática[i]. A lo largo del s. XX el periodismo acabó sometido a los medios de comunicación masivos. Estos se convirtieron en fines en sí mimos, haciendo del lucro empresarial su objetivo único o prioritario; en todo caso, antepuesto a (y, por tanto, a costa de) la información como bien público indispensable para la democracia. Mientras los periodistas profesionales dejaban de (o no podían) ejercer de contrapoder, los partidos evolucionaban en burocracias jerarquizadas. Cada vez más desligados de la participación ciudadana, se centraron en recaudar votos para copar puestos en la Administración. Nada en contra, excepto que desplazaron el objetivo de la transformación social por la gestión de lo existente y, por ende, acabaron subordinados a un Mercado fuera de control.
Internet (y, en concreto, las redes sociales que en la actualidad representan su mayor frente de expansión) son tecnologías disruptivas del juego democrático tal como lo concebíamos. Internet es la Red Social por excelencia. Ha removido las estructuras mediáticas y partidarias, materializando una crisis de representación tan grave o más que la económica. Las fisuras abiertas hasta el momento tienen como máximos exponentes las filtraciones de Wikileaks, las cibermultitudes del 15-M y ciertas (r)evoluciones entre las que esbozaré el caso islandés. Son procesos en marcha, abiertos a la mudanza o a la regresión. Pero nos ayudan a repensar el periodismo, la política y los proyectos nacionales que se habrán de fraguar en el s.XXI. La alternativa contraria ya la conocemos: el neopopulismo autoritario con un mercado mediático y político subordinados a la economía especulativa. Una democracia, en fin, de audiencias consumidoras, compatible con el recorte de derechos civiles y sociales, mientras las empresas de comunicación y los gobiernos actúan de terminales informativas y gestoras del poder económico. Comenzaré con una clarificación conceptual y terminológica de las redes sociales, para abordar luego las peripecias de Julian Assange, la Spanish Revolution e Islandia.
1- Los SRS [Sitios de Redes Sociales] y el ciberactivismo.
Los SRS constituyen el circuito mediático de la Internet (la Red Social con mayúsculas) con mayor tasa de crecimiento de usuarios y de creación de contenidos multimedia por parte de los cibernautas. Potencian una comunicación masiva a través de tecnologías personales. Al haber transformado el esquema comunicativo de los blogs, donde aún prima un autor individual o colectivo, en otro masivo: donde muchos se comunican con otros muchos.
Los SRS permiten construir un perfil (semi)público en un listado (más o menos cerrado) de otros usuarios que tejen un entramado interactivo de conexiones. Ese entramado puede ser centralizado y centralizador, como en Facebook; o abierto, como en N-1 (la red del 15M). En todo caso, los SRS reproducen comunidades presenciales, las expanden o crean como nunca antes había ocurrido en la Red. Son medios “contagiosos”, inherentemente sociales, que promueven y trasladan sus debates a los medios mayoritarios. Frente a estos, ofrecen un impacto cognitivo mayor, basado en las relaciones (inter)personales que movilizan. De ahí su importancia para etiquetar, organizar y movilizar viralmente afinidades sociopolíticas.
Los SRS ofrecen una estructura de interacción a medio camino (o que combina) grupos muy cohesionados fuera de las pantallas y otros que lo están menos y se gestan en la Red. En uno de los polos se encuentran MySpace o YouTube, que se orientan a comunidades virtuales poco unidas con usuarios muy dispersos. En el otro extremo figuran los Sistemas de Redes Sociales Móviles (“mobile social network system”, MSNS) basados en la telefonía digital. Muy extendidas en la población permiten una comunicación continua y personalizada. Facebook, Twitter y, entre los jóvenes españoles, Tuenti, son los iconos nuevos de Internet.
Los dispositivos móviles aumentaron geométricamente la extensión de las redes sociales. No sólo por cuestión de portabilidad o la conexión permanente, sino también por confianza (y, por ende, impacto). Baste señalar que, como máximo, “abrimos” uno de cada cuatro correos electrónicos no solicitados, mientras que leemos el 95% de los SMS que recibimos. Twitter, una infinidad de micro blogs con caracteres limitados, viene a equiparar una entrada de blog con un mensaje de texto; de ahí, parte de su éxito.
Entre las muchas confusiones inadvertidas y fabricadas que nos invaden destaca la que identifica redes sociales con medios sociales o comunitarios. Cabe aclarar que los últimos persiguen la auto-sostenibilidad económica (no el lucro), para mantener una independencia que permita cumplir un fin social: sostener y hacer avanzar una comunidad, su identidad e intereses. Si nos dejamos llevar por el lenguaje promocional, incurriremos en errores no exentos de peligro. Baste señalar dos: idealización y absolutización.
(a) Los SRS (e Internet en general) son tecnologías tanto de autonomía como de control. Su fin es económico y se cifra en el data mining o la extracción de información para formar bases de datos. Puestas a la venta, representan un enorme negocio, como pieza clave de cualquier campaña de marketing comercial o electoral. En manos de los servicios de inteligencia representan un potente instrumento de guerra y represión interna.
(b) La absolutización considera erróneamente que el impacto político-social del activismo digital no precisa de comunidades reales (redes de carne y hueso, mujeres y hombres) ni de los medios masivos (en concreto, la televisión, el medio aún hegemónico). Sin presencia en la calle o en las teles, la tecnopolítica pierde gran parte de su fuerza. Sin Al Jazeera sería dudoso que se hubiera extendido la primavera árabe. Sin aparecer en los telediarios, el 15M no sería conocido por la población que no accede a Internet, menos aún a los SRS. Sólo el 12% de los hogares españoles con conexión a internet participa en alguna red social, frente al 35% de los europeos.[ii]
Tendemos a pensar en la tecnología como palanca prodigiosa de progreso o amenaza de apocalipsis. Y nos preocupan sus efectos sobre los individuos. Una imagen extendida es la de los jóvenes aislados en sus pantallas, alienados y autistas al contacto físico. Pero lo cierto es que los nativos digitales (nacidos con Internet) combinan y refuerzan sus relaciones online y offline, hasta tal grado que resultan indistinguibles. Suelo citar a este respecto que, cuando abrí mi cuenta en Facebook, el único que no lo usaba para citarse o quedar con amigos, para felicitarles el cumpleaños o reír sus gracias, era yo.
Antes de proyectar patologías (en realidad, miedos) de unas tecnologías que ni conocemos, ni usamos bien, ni sabemos cómo evolucionarán, propongo pensar en términos institucionales y sociales. Ahí las disfunciones son evidentes. Pero no para nosotros, sino para las burocracias que han hecho de la comunicación y el debate público su principal tarea. Frente a ellas la Red facilita la comunicación horizontal, colaborativa y gratuita. Estos tres rasgos han quebrado los monopolios profesionales del periodismo y la política. Porque podemos convertir nuestros ordenadores, móviles y tabletas en medios de comunicación y nodos políticos de alcance masivo.
Los tres rasgos señalados resultan radicalmente opuestos a los que acabaron de perfilar la prensa corporativa y los partidos en el s. XX. La colaboración horizontal entre iguales que permite la Red se opone a la división jerarquizada del trabajo y a los privilegios de quienes ocupan los puestos superiores. Frente a sus conocimientos y capacidades, siempre limitadas, surge la inteligencia colectiva que, bajo ciertas condiciones, asegura resultados muy superiores al más insigne comité de sabios que pueda reunirse[iii]. Incorporada a organizaciones e industrias, está generando nuevas formas de producción y distribución en economías abiertas y colaborativas[iv].
Ligado a lo anterior y opuesto a la mercantilización capitalista, la cultura digital favorece lo gratuito y el procomún. Frente al patrimonialismo, prima el placer de generar bienes y servicios que consumimos y compartimos sin pagar ni cobrar dinero, pero añadiéndoles valor. P.e. cada vez que compartimos un link de una noticia, redifundimos la publicidad asociada y le conferimos una credibilidad adicional. Las retribuciones no son monetarias: el intercambio frente a la venta, el gustazo de compartir lo que encanta o, ¿por qué no?, la búsqueda de reconocimiento.
Por último, lo digital traspasa fronteras. Borra los límites espaciales con su alcance potencialmente global y casi en tiempo real. De ahí que, en plena crisis de control tecnológico (cuando Internet aún no está controlado por el Estado y el Mercado)[v], hayan entrado también en crisis los políticos y los periodistas. Si los primeros son considerados el tercer problema más importante de España[vi], los segundos constituyen uno de los gremios más precarizados, con ERE continuos y empresas incapaces de renovar audiencias[vii].
Carl Schmitt escribía que la representación arrastra el drama de representar la ausencia de los representados. El pueblo invisible sólo se hace presente con los representantes. Y este drama (porque la representación vacía de poder al Pueblo)[viii] se vuelve tragedia cuando la ciudadanía se presenta en las plazas y se representa sin pedir permiso, convocándose y manifestándose con sus propios medios. Crea así un nuevo espacio público, por necesidad antagónico. A nadie le gusta acampar en una plaza acosado por la policía. Si lo hace es porque cree que las noticias son las mentiras del poder; las elecciones, un mecanismo de turnismo pactado; y los planes de desarrollo, urbanizaciones que miran hacia el abismo.
Las nuevas formas de activismo residen en recodificar los programas[ix]. Intentan cambiar el código base del periodismo y de la democracia, revirtiendo sus procesos en contra de las estructuras de poder impunes. Es lo que persiguen los hackers o hacktivistas (no confundir con crackers, que son “los malos”). Y es a lo que se dedican los buenos programadores. Hacer, en lugar de hablar. Ofrecer respuestas y soluciones sencillas a problemas complicados (lo mismo que pretenden periodistas y políticos). Pero dándole la vuelta al sistema, poniéndolo a funcionar contra sus arquitectos y gestores. En definitiva, se propone que en lugar de afrontar la crisis con miedo, la aprovechemos como oportunidad para las poblaciones y no sólo las corporaciones. ¿Cómo? Desarrollando desde la autonomía que permite Internet prácticas políticas de control y transparencia. Mientras los SRS nos sirvan, adelante. Cuando dejen de hacerlo, ya inventaremos otra cosa y migraremos a ella.
2.- Wikileaks.
Sólo los medios corporativos y las facultades de comunicación lo niegan. Por la cuenta que les trae. Su ca ciberpunksural de su madre, la e dinamitar desde los 80 del s.XX. portunidad para las poblacionesnacional unída sería aún más dura. Wikileaks ha abierto el camino para recuperar el periodismo como arma de combate contra mentirosos, corruptos e incompetentes. Nadie se ha cobrado más piezas que Assange. Con él el periodismo ha vuelto a ser un arte de caza mayor, un deporte de combate: contrapoder que no quiere poder.
Wikileaks se tejió en las redes de la contracultura y los movimientos alternativos que la revolución conservadora se ha encargado de dinamitar desde los 80 del s.XX. En la biografía de Assange confluyen el neohippismo rural de su madre, la ética hacker y ciberpunk, la antiglobalización y las ONG… y al final, ya lo veremos, el sueño de un país soberano, de hielo y fuego[x].
Si algo ha dejado claro Wikileaks es una enseñanza triple a los cinco medios con los que pactó la gestión de los cables diplomáticos estadounidenses. 1.- El alcance de la gratuidad, al brindarles el usufructo de una información de valor incalculable en el mercado del espionaje. 2.- Las enormes ventajas de la colaboración; chocando de plano con la periclitada definición de “exclusiva periodística” y acompasando varios diarios y un semanal (Der Spiegel). 3.- Y cómo los medios pueden formar una red transnacional, garantizando un marco común de (a)legalidad desde el que representar los intereses de la sociedad civil global. En breve: el New York Times blindaba, gracias a la Primera Enmienda norteamericana, al resto de los diarios. Actuaron así en el marco (a)legal necesario para combatir a quienes hasta ahora se habían beneficiado de tal estrategia: las transnacionales y los ejércitos mercenarios, los capos del narcotráfico y los especuladores financieros…
Los papeles de Afganistán (en especial, el vídeo Collateral Murder) y el Cablegate de la diplomacia estadounidense marcan el inicio del acoso de EE.UU. y de sus brazos corporativos. La negativa de Mastercard, Visa y Paypal a procesar las donaciones a Wikileaks son la censura capitalista a la liberación de información que antes había despertado la represión china y de las dictaduras asiáticas y africanas cuyas disidencias había apoyado la organización de Assange. Bradley Manning, el supuesto filtrador, permanece preso en un Guantánamo que, instalado en el seno de la democracia estadounidense, aplica a rajatabla los métodos de las purgas estalinistas. Wikileaks ha perdido el 95% de sus donaciones (único modo de financiamiento) y Assange puede ser extraditado, primero a Suecia y luego a EE.UU., para convertirse en reo del Gran Jurado de Virginia (habilitado para aplicar la penal capital).
Esta represión, apenas denunciada por los antiguos medios colaboradores, podría convertir (incluso con cobertura mediática) a Assange y Manning en falsos mártires de la libertad de expresión: víctimas y no ejemplos a seguir. Pero los intentos de esos mismos medios por replicar buzones donde recibir filtraciones anónimas o los fichajes de antiguos colaboradores de Wikileaks en sus redacciones muestran a las claras que el nuevo periodismo no podrá hacerse sin la complicidad de la ciudadanía más empoderada en la Red. Igual que la política que pretenden poner en práctica las nuevas generaciones de electores. El voto (como la información) va unido a la participación y a la transparencia o se convierte en cheque en blanco a la opacidad.


[i] El título avanza el de un panfleto que reunirá algunos de los escritos citados en este ensayo. En dichas referencias se pueden abundar y contrastar con datos los argumentos aquí apenas esbozados. Me debo, en gran medida, a los diálogos mantenidos en http://propolis-colmena.blogspot.com/. Las entradas de “redes sociales”, “Wikileaks”, “cibermultitudes” y “15M” contienen numerosa información que avala lo aquí expuesto. Gracias a todas las abejas de la colmena y larga vida a la Reina Republicana.
[iii]e trata de elizaci Thomas D. Seeley, Th. D. (2010) Honeybee Democracy. Princeton University Press.
[iv] Surowiecki, J. (2009) The Wisdom of the Crowds. Londres, Abacus.
[v] Sampedro, V. (2006) “¿Redes de nudos o vacíos? Nuevas tecnologías y tejido social”. Documentación social. Revista de estudios sociales y sociología aplicada,  nº 140, Ed. Caritas Editores, Madrid. Disponible en www.victorsampedro.net
[vi] CIS. Estudio nº 2.914. Barómetro de octubre. Pregunta 7.
[vii] Sampedro, V. (2009) ”Periodismo ciudadano, precariedad laboral y depauperación de la esfera pública” en Pérez Herrero, P.;  Rivas Nieto y Gelado Marcos, R. (Coordinadores) Estudios de Periodística XIV - posibilidades y riesgos para el discurso informativo. Ed. Universidad Pontificia de Salamanca. Salamanca. Disponible en www.victorsampedro.net
[viii] Schmitt, C. (1983) Teoría de la constitución, Madrid, Alianza.
[ix] Castells, M. (2009) Comunicación y poder, Madrid, Alianza.
[x] Sampedro, V. (2011) “Wikileaks. La revolución está siendo televisadaRevista Razón y Fé Nº 1.348. Disponible en www.victorsampedro.net