Los fastos del 23-F de quienes "hicieron la Transición", serán respondidos antes el
13-F, sin ceremonias, por quienes la/les sufrimos.
"Operacion sin Ceremonia". Así ha denominado el grupo de ciberactivistas
Anonymous a su próxima gran protesta contra la Ley Sinde. Pretenden sacar a los usuarios de la Red y que muestren su rechazo ante esta polémica norma el 13 de febrero a las 18.00 horas a las puertas del Teatro Real de Madrid, donde se celebrará la ceremonia de entrega de los Premios Goya.
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Esta es una revuelta generacional.
Frente a la ciberguerra que los Estados y los Mercados han decretado unilateralmente, esta es una llamada a
la insumisión digital.
Se autoconvocan a la
autodefensa noviolenta
los públicos que se han empoderado en la Red y la han
creado como contrapoder.
Ellos son los auténticos
creadores: de la esfera pública digital, de su propia autonomía.
La han tejido colaborativamente, peleando el acceso universal, difundiendo y creando contenidos colectivos. Sin autores. Sin licencias. Sin ceremonias.
El
Pueblo, a quien antes llamaban cuotas de audiencia y recuento de votos, sale unas vez más
de las pantallas a la calle.
Ningunean aún
el 13-M de 2004: cuando exigimos nuestro "derecho a saber" y dejamos desnudo al emperador y a sus palanganeros.
El 13-M fue nuestro 23-F (cuando, para vergüenza propia y ajena, nadie, excepto los fachas, salieron a la calle).
Luego, reprimieron y obviaron
V de Vivienda que denunciaba la crisis que negaban.
Ahora,
dicen que la Red es el refugio de los terroristas.
Ahí está la respuesta.
"We do not forgive"
Ayer, llevando la revuelta de Túnez a Egipto.
En las calles de aquí, hoy mismo, contra la reforma laboral.
En
LaTabacalera, a las 20:00: reseteando cuerpos y ordenadores para el 13F.
Elijo yo aquello que pueda o no cruzar esa frontera.
Y tres frases insumisas para el 2011: "Podía convertirme en uno de los otros, un square, un cuadrado socialdemócrata, una oveja, y eso me llenaba de terror. Cuadrado jamás, no, jamás [...] El truco es no pensar que vas a morir. La cobardía es un animal famélico que se come lo que le dan. Cuanto más la alimentas, más se crece. Si le eliminas el rancho, la cobardía se consume, se funde sin terrores a los que hincarle el diente [...] El camino de bajada es cuesta arriba". Del Kiko Amat, de su Cosas que hacen BUM.